Reforma del Sistema Europeo Común de Asilo

El Sistema Europeo Común de Asilo (SECA) establece criterios mínimos comunes para el tratamiento de todos los solicitantes y solicitudes de asilo.

En la práctica, se trata de manera diferente a los solicitantes de asilo y las tasas de reconocimiento de asilo varían de un Estado miembro a otro.

Estas divergencias pueden estimular los movimientos secundarios y la presentación de solicitudes de asilo en varios países, que se han visto exacerbados por la crisis migratoria y de refugiados desde principios de 2015. Por ello, varios Estados miembros han establecido controles temporales en las fronteras interiores.

La reforma del Sistema Europeo Común de Asilo tiene por objeto:

  • hacer que el sistema sea más eficiente y más resistente a la presión migratoria
  • eliminar los factores de atracción, así como los movimientos secundarios
  • luchar contra los abusos y prestar el apoyo adecuado a los Estados miembros más afectados

 

2017

23 de junio

Los dirigentes de la UE reafirman su compromiso de reformar el Sistema Europeo Común de Asilo

En el Consejo Europeo de junio, los dirigentes de la UE reiteran la necesidad de reformar el Sistema Europeo Común de Asilo. «Gracias a los progresos realizados durante la Presidencia maltesa, se coincide en la idea de que el SECA reformado ha de lograr el adecuado equilibrio entre responsabilidad y solidaridad», afirman los dirigentes.

El Consejo Europeo invita al Consejo a que prosiga las negociaciones y modifique las propuestas legislativas en la medida necesaria, con la ayuda de la Comisión.

Controles temporales en las fronteras interiores

Varios Estados miembros se enfrentan a deficiencias a la hora de garantizar un control eficaz de las fronteras exteriores a consecuencia de la crisis migratoria y de refugiados. Estas deficiencias han dado lugar a movimientos secundarios de migrantes irregulares que suponen una grave amenaza para el orden público o la seguridad interna de varios Estados miembros.

En febrero de 2017, el Consejo adoptó una recomendación para prorrogar los controles temporales en las fronteras interiores en Alemania, Austria, Dinamarca, Noruega y Suecia. Los controles solo pueden tener lugar en partes específicas de las fronteras y con una duración no superior a tres meses. Esta decisión es consecutiva a la prórroga de seis meses de los controles temporales interiores en estos países, que se adoptó en mayo de 2016 y se prorrogó por otros tres meses en noviembre 2016.

La decisión inicial, de mayo de 2016, es consecutiva a la adopción, en febrero de 2016, de una recomendación de la Comisión encaminada a subsanar una serie de deficiencias detectadas en la aplicación por Grecia del acervo de Schengen en materia de gestión de las fronteras exteriores.

El Código de fronteras Schengen establece que, si transcurridos tres meses desde la adopción de la recomendación persisten deficiencias graves y las medidas adoptadas no han resultado suficientes, la Comisión puede poner en marcha la aplicación del procedimiento previsto en el artículo 29 del Código.

Este procedimiento permite que la Comisión proponga una recomendación, que debe adoptar el Consejo, relativa al restablecimiento de controles fronterizos en una o varias fronteras interiores. Estos controles pueden establecerse por un periodo máximo de seis meses y pueden prorrogarse por periodos adicionales de seis meses hasta un máximo de dos años.