Política comercial de la UE

El comercio de bienes y servicios contribuye de manera significativa a un mayor crecimiento sostenible y a la creación de empleo. Más de 30 millones de empleos en la UE dependen de las exportaciones fuera de la UE. Se prevé que el 90 % del crecimiento mundial futuro tendrá lugar fuera de las fronteras de Europa. Por tanto, el comercio es un motor de crecimiento y una prioridad fundamental para la UE.

El Consejo pone su empeño en la realización de un sistema comercial multilateral sólido y basado en normas. Una política comercial de la UE responsable va acompañada de un elevado nivel de transparencia y de una comunicación eficaz con los ciudadanos acerca de las ventajas y los retos del comercio y de los mercados abiertos.

La política comercial es competencia exclusiva de la UE, lo que significa que es la UE, y no los Estados miembros, la que legisla sobre cuestiones comerciales y celebra acuerdos comerciales internacionales. Si el acuerdo incluye cuestiones de responsabilidad mixta, el Consejo podrá celebrarlo únicamente tras la ratificación por todos los Estados miembros.

Por lo que se refiere al comercio mundial, la UE asume una posición sólida actuando conjuntamente con una sola voz en la escena mundial, en lugar de aplicar varias estrategias comerciales independientes.

La UE gestiona sus relaciones comerciales con terceros países mediante acuerdos comerciales. Estos acuerdos tienen por objeto mejorar las oportunidades comerciales y superar los obstáculos al comercio.

La UE quiere asegurarse de que los productos importados se vendan a un precio justo y equitativo en la UE, con independencia de su lugar de procedencia. La normativa comercial en forma de instrumentos de defensa comercial constituye un medio para proteger a los productores de la UE de los perjuicios y hacer frente a la competencia desleal por parte de empresas extranjeras, como en el caso del dumping y las subvenciones.