Observaciones del presidente Donald Tusk tras la reunión del Consejo Europeo el 19 de febrero de 2016

Consejo Europeo
  • 19.2.2016
  • 23:59
  • Declaraciones y comentarios
  • SN 76/16
  • Asuntos Institucionales
19.2.2016
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Preben Aamann
Portavoz del presidente del Consejo Europeo
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Buenas tardes a todos, acabamos de lograr un acuerdo que refuerza la situación especial del Reino Unido en la Unión Europea. Se trata de una decisión jurídicamente vinculante e irreversible adoptada por los 28 dirigentes de la UE. El nuevo régimen pactado satisface las peticiones del primer ministro Cameron sin poner en tela de juicio nuestros valores fundamentales.

Durante nuestros largos y a menudo encendidos debates, hemos negociado hasta el más pequeño detalle del acuerdo. Es posible que no haya sido un espectáculo exaltante o que haya distado de tener un gran encanto. Sin embargo, lo que importa es que los dirigentes europeos no han abandonado la mesa de negociaciones, pues estaba en juego algo mucho más importante. Hemos transmitido la señal de que estamos dispuestos a sacrificar parte de nuestros intereses por el bien común y para poner de manifiesto nuestra unidad.

Vivimos tiempos tormentosos e imprevisibles, sembrados de diversas crisis a nuestro alrededor. Si piensan que dramatizo demasiado, echen un vistazo a lo que ocurre en este mismo momento. La mayor migración en la historia de Europa, la amenaza inminente de cierres en las fronteras de nuestro continente, los atentados terroristas en Turquía, los bombardeos en Libia, el recrudecimiento bélico en Siria, el creciente conflicto entre Rusia y Turquía... Por desgracia, podría seguir adelante en mi enumeración.

Tiempos excepcionales requieren palabras no menos excepcionales. Nadie hizo mejor uso de ellas que Winston Churchill. Permítanme citar las que pronunció en Zurich en 1946. Puede que les parezcan demasiado solemnes pero no está de más recordarlas, y darse cuenta así de que, aunque todo ha cambiado con los años, en realidad nada ha cambiado. Y, desde luego, algo que no lo ha hecho es la necesidad de que Europa permanezca unida.

«Si Europa ha de ser rescatada de su infinita aflicción y en última instancia de su condenación definitiva, debemos dar muestra de un acto de fe en la familia europea. ¿Pueden los pueblos de Europa elevarse hasta las alturas del alma, el instinto y el espíritu de los hombres? ¿Cuál es el remedio último? Pues recrear la urdimbre europea, o al menos la mayor parte de ella que sea posible, y dotarla de una estructura bajo la que podamos habitar en paz, seguridad y libertad. Por eso os digo, construyamos Europa.» Fin de la cita

Creo profundamente que el Reino Unido necesita a Europa y que Europa necesita al Reino Unido. Romper ahora ese vínculo iría por completo en contra de nuestros mutuos intereses. Hemos hecho cuanto estaba en nuestra mano para impedir que ello ocurra. Pero la decisión definitiva está en manos del pueblo británico.