Observaciones del presidente Donald Tusk tras su reunión en Nicosia con el presidente Nicos Anastasiades

Consejo Europeo
  • 15.3.2016
  • 12:25
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15.3.2016
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Preben Aamann
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Buenos días. Permítame empezar agradeciéndole, al presidente Anastasiades, su acogida hoy aquí en Nicosia, y la reunión franca y fructífera que acabamos de mantener.

El objetivo principal de mi visita de hoy a Chipre es examinar las nuevas modalidades de cooperación de la Unión Europea con Turquía sobre la forma de gestionar la crisis migratoria. No he venido aquí para ejercer presión sobre Chipre. Estoy aquí para escuchar su posición antes del Consejo Europeo de esta semana.

En la Cumbre de la UE que celebramos la semana pasada examinamos la manera de seguir reforzando nuestra cooperación con Turquía. Se trata de un pilar importante de nuestra estrategia europea común y global. Pero nunca es prudente basar un plan en un único pilar. No debemos hacerlo, y no lo haremos. Los otros pilares de nuestra estrategia común europea consisten en volver a retomar Schengen, poniendo fin a la política de vía libre, también en la ruta de los Balcanes Occidentales. Así como en reforzar considerablemente la ayuda humanitaria destinada a los países más afectados y, especialmente, a Grecia.

La semana pasada recibí el mandato de preparar un acuerdo entre Turquía y la Unión Europea para seguir reforzando nuestra cooperación en relación con la crisis migratoria. Estoy trabajando actualmente en los detalles de esta cooperación. Por esta razón me encuentro hoy aquí, en Nicosia. Y por esta razón proseguiré esta tarde mi viaje a Ankara.

Es preciso reequilibrar la propuesta de Turquía, que fue elaborada con Alemania y los Países Bajos, para que puedan aceptarla los 28 Estados miembros y las instituciones de la UE. El objetivo es concluir las negociaciones el jueves y el viernes de esta semana, pero todavía no hemos llegado a en ese punto. Uno de los temas que hay que resolver es la cuestión fundamental de la legalidad. Tenemos que garantizar que cualquier sistema nuevo de retorno a gran escala entre Grecia y Turquía respete plenamente el Derecho de la UE y nuestros compromisos internacionales. Esto supone que debemos asegurarnos de que toda persona sea objeto de una evaluación individual en Grecia antes de adoptar la decisión de retornarla a Turquía. Significa asimismo, que debemos garantizar que las personas que necesitan protección internacional reciban en Turquía la protección adecuada . Otra cuestión que debe abordarse es la de las posibles rutas alternativas desde Turquía a otros países de la UE, como Bulgaria. Esto también será un factor a tener en cuenta para que el acuerdo pueda ser efectivo.

Pero nuestra cooperación con Turquía va mucho más allá de la migración. La dinámica actual nos brinda la ocasión de reactivar las relaciones entre la Unión Europea y Turquía. Ahora bien, permítanme ser claro a este respecto. La Unión Europea es una Unión de 28 Estados miembros. Chipre es tan importante como Alemania, Francia, los Países Bajos o cualquier otro Estado miembro. Ningún país tercero puede ser más importante para mí que alguno de nuestros Estados miembros. Debemos aprovechar esta oportunidad, y asegurarnos de que esta nueva dinámica es beneficiosa para todos, y también para Chipre.

En lo que se refiere a la adhesión, quiero precisar que las normas no han cambiado. Es de aplicación la misma estricta condicionalidad, y para avanzar sigue siendo necesario el acuerdo de los 28.

Esta mañana también hemos examinado los esfuerzos que se están desplegando de cara a las negociaciones sobre la resolución del problema de Chipre. Dichos esfuerzos cuentan con todo mi apoyo. He escuchado atentamente al presidente Anastasiades y le he asegurado que somos totalmente conscientes de que las negociaciones se encuentran en un momento fundamental, y de que todas las acciones de la UE están dirigidas a facilitar dichas negociaciones. Un resultado satisfactorio, que contara con el apoyo de ambas partes de la isla, no solo daría un nuevo impulso a Chipre, sino también a toda Europa y a la región en general.

Permítanme concluir con una observación sobre la recuperación económica de Chipre. Hace solo tres años, Chipre se encontraba al borde del precipicio financiero. Hoy marcha de nuevo firmemente por sí solo, sin haber agotado todos los recursos que sus socios de la zona del euro y del FMI pusieron a su disposición. Este éxito es resultado de su propio esfuerzo. Es una buena señal para Chipre, para la zona del euro y para Europa. Muchas gracias.