Unión de la Energía
La Unión de la Energía ayuda a la UE a reducir su dependencia de las importaciones de energía. También garantiza una mayor oferta y precios más bajos para los consumidores de la UE y contribuye a luchar contra el cambio climático.
La energía mueve el mundo. La economía de la UE y el bienestar de los europeos requieren un suministro energético estable y asequible. Los Estados miembros de la UE han acordado normas y objetivos comunes para garantizar el suministro de energía limpia en el marco de la Estrategia de la Unión de la Energía.
Planes nacionales de energía y clima (Infografía)
Comprender la Unión de la Energía: normas y objetivos
La Estrategia de la Unión de la Energía tiene por objeto garantizar una energía asequible, segura y sostenible para Europa y sus ciudadanos. Presentada por la Comisión Europea en 2015 como respuesta a una solicitud de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, la estrategia se basa en cinco pilares:
- seguridad energética,
- un mercado interior de la energía integrado,
- eficiencia energética,
- descarbonización de la economía,
- investigación e innovación.
En 2016, la Comisión presentó un paquete de propuestas legislativas denominado «Energía limpia para todos los europeos», para hacer realidad la estrategia. Las propuestas de la Comisión se debatieron en el Consejo y en el Parlamento Europeo, y las negociaciones comenzaron en 2017. Para mayo de 2019 se habían adoptado todos los actos legislativos incluidos en el paquete, completándose así la Unión de la Energía.
Los principales hitos de este proceso fueron los siguientes:
- mayo de 2019: Reglamento y Directiva sobre electricidad, Reglamento sobre la Preparación frente a los Riesgos y revisión de la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía;
- diciembre de 2018: revisión de la Directiva sobre Eficiencia Energética, revisión de la Directiva sobre Fuentes de Energía Renovables, Reglamento sobre Gobernanza;
- mayo de 2018: revisión de la Directiva sobre la Eficiencia Energética de los Edificios.
Como parte del paquete, la UE también revisó los objetivos energéticos de la UE para 2030 del siguiente modo:
- al menos un 32,5 % más de eficiencia energética mediante la reducción del consumo de energía,
- una cuota mínima del 32 % de renovables.
Estos objetivos se revisaron posteriormente como parte del paquete de medidas «Objetivo 55».
Planes nacionales de energía y clima
Sobre la base del Reglamento sobre Gobernanza, que entró en vigor en diciembre de 2018, los Estados miembros de la UE deben informar sobre su contribución a la Unión de la Energía. Esto se lleva a cabo a través de planes nacionales de energía y clima, que abarcan un periodo de diez años y deben actualizarse con regularidad. Los primeros planes nacionales de energía y clima abarcan el periodo 2021-2030.
¿Por qué es importante la Unión de la Energía?
La Unión de la Energía responde a los principales desafíos a los que se enfrenta la UE en el ámbito de la energía, a saber:
- el cambio climático: la UE se ha comprometido a alcanzar la neutralidad climática de aquí a 2050, y la reducción de las emisiones relacionadas con la energía es una las principales medidas para lograrlo;
- la dependencia energética: como mayor importador de energía del mundo, la UE necesita reducir su dependencia de los mercados exteriores;
- el envejecimiento de las infraestructuras: la UE debe integrar plenamente sus mercados de la energía, modernizar sus infraestructuras energéticas y velar por la coordinación de los precios nacionales de la energía.
La creación de una Unión de la Energía plenamente funcional contribuye a impulsar la economía de la UE, su seguridad energética y su compromiso de luchar contra el cambio climático, al tiempo que proporciona una mayor oferta y precios más bajos a los consumidores y las empresas de la UE.
Tomar la iniciativa en la lucha contra el cambio climático
La UE está decidida a encabezar la lucha mundial contra el cambio climático. Los dirigentes de la UE aspiran a lograr el ambicioso objetivo de que Europa sea climáticamente neutra de aquí a 2050, conforme al Acuerdo de París. Los países de la UE trabajarán juntos en las próximas décadas para garantizar que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan al mínimo y que se tomen medidas para compensar las emisiones restantes.