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Orientaciones estratégicas en materia de Justicia y Asuntos de Interior

El Tratado de Lisboa establece que la Unión Europea debe constituir un espacio de libertad, seguridad y justicia, en el que se respeten plenamente los derechos fundamentales. Para alcanzar este objetivo, confía al Consejo Europeo la misión de definir las orientaciones estratégicas para la programación legislativa y operativa en este ámbito. Las orientaciones cubren aspectos como el estado de Derecho, los derechos fundamentales, el control de las fronteras, la política migratoria y de asilo, la cooperación policial y judicial, y la digitalización de la justicia.

Situación actual

El Consejo tiene por objetivo debatir las orientaciones estratégicas en el espacio de libertad, seguridad y justicia durante su sesión de los días 12 y 13 de marzo de 2020, con vistas a refrendarlas antes de la reunión del Consejo Europeo de marzo.

Las orientaciones sirven de marco para la aplicación de la Agenda Estratégica 2019-2024, adoptada por el Consejo Europeo en junio de 2019, e incluyen cuatro componentes:

  • los valores y el Estado de Derecho,
  • la confianza mutua,
  • la protección de nuestro espacio común europeo,
  • el dominio de las nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial.

Orientaciones estratégicas desde 2014

En junio de 2014, el Consejo Europeo definió las orientaciones estratégicas en el espacio de libertad, seguridad y justicia para los próximos años. Estas orientaciones están en consonancia con las prioridades establecidas en la Agenda Estratégica para la UE, que también se adoptó en junio. Se basan en los progresos realizados por el Programa de Estocolmo, el plan plurianual en materia de Justicia y Asuntos de Interior para el periodo 2010-2014.

En 2017 se realizó una revisión intermedia de estas orientaciones.

En detalle

Tras la adopción del Tratado de Lisboa, la UE se centró en desarrollar una legislación para crear un marco jurídico sólido en materia de Justicia y Asuntos de Interior. Con las orientaciones estratégicas aprobadas en junio de 2014, el énfasis se sitúa ahora en la aplicación y consolidación de los instrumentos jurídicos y las medidas políticas existentes. En este sentido, las orientaciones estratégicas subrayan la necesidad de:

  • aplicar de forma coherente y eficaz las medidas vigentes;
  • intensificar la cooperación;
  • reforzar el papel de las agencias de la UE;
  • explorar el potencial de las nuevas tecnologías.

El Consejo Europeo también manifestó la necesidad de mejorar el vínculo entre las políticas internas y externas de la UE. Ámbitos como la migración y el asilo, la lucha contra el terrorismo y la protección de datos personales, que tienen una dimensión mundial, deben afrontarse tanto dentro de la UE como en las relaciones con terceros países.

Además de estos aspectos generales, las orientaciones estratégicas especificaron con más detalle las principales prioridades para los diferentes ámbitos de la justicia y los asuntos de interior.

1. Protección y promoción de los derechos fundamentales

El Reglamento de protección de datos describe los derechos de las personas en este ámbito y establece las obligaciones de quienes tratan los datos y de los responsables de dicho tratamiento de datos.
Reglamento sobre protección de datos (Infografía)

Reglamento sobre protección de datos (Infografía)

La UE debe garantizar la protección y la promoción de los derechos fundamentales, tanto dentro como fuera de la UE. Entre estos derechos se concedió una atención especial a la protección de datos. En este ámbito, uno de los objetivos establecidos por las orientaciones estratégicas fue adoptar un marco general de protección de datos. Este nuevo marco entró en vigor en mayo de 2016.

2. Migración, asilo y fronteras

Los principales objetivos trazados en este ámbito fueron:

  • optimizar los beneficios que puede aportar a la UE la migración legal;
  • dar protección a las personas que la necesiten;
  • frenar la migración ilegal, evitando la pérdida de vidas de migrantes que tratan de llegar a Europa.

Esto debe hacerse teniendo en cuenta los principios de solidaridad y reparto equitativo de la responsabilidad.

Migración legal

Para afrontar el reto que plantea el envejecimiento de la población, Europa debe seguir siendo un destino atractivo para el talento y maximizar las oportunidades que aporta la migración legal. Las orientaciones estratégicas apelaron a un debate con la comunidad empresarial y otros agentes sociales, junto a la adopción de normas coherentes y eficaces y políticas activas de integración por parte de los Estados miembros.

Asilo

El compromiso de la UE en favor de la protección internacional requiere una política europea de asilo firme. Una de las principales prioridades definidas en las orientaciones estratégicas fue la transposición y aplicación del Sistema Europeo Común de Asilo. En último término, este sistema permitirá a los solicitantes de asilo disponer de las mismas garantías procesales y la misma protección en todos los países de la UE.

El Consejo Europeo también instó a reforzar el papel de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO), la agencia de la UE encargada de reforzar la cooperación y de dar apoyo a los Estados miembros en materia de asilo.

Migración ilegal

En lo que respecta a la cuestión de la migración ilegal, las orientaciones estratégicas instaron a tomar medidas para afrontar las causas profundas de este fenómeno y frenar los flujos migratorios. En estos dos aspectos, la cooperación con los países de origen y de tránsito de los migrantes desempeña un papel fundamental. La cooperación en asuntos migratorios está definida en el Enfoque Global de la Migración y la Movilidad, el marco de la UE para el diálogo y la cooperación con países de origen no pertenecientes a la UE, países de tránsito y países de destino.

Los principales objetivos fijados por el Consejo Europeo en lo referido a la migración ilegal fueron:

  • reforzar y extender los programas regionales de protección;
  • afrontar con contundencia el tráfico ilícito y la trata de seres humanos;
  • establecer una política común de retorno eficaz.

Fronteras y visados

La ausencia de controles en las fronteras interiores y el número creciente de viajeros que llegan a la UE exigen una gestión moderna y eficaz de las fronteras exteriores comunes de la UE. El Consejo Europeo instó a:

  • modernizar la gestión de las fronteras de manera rentable;
  • reforzar la asistencia prestada por Frontex y el nuevo Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras (Eurosur);
  • estudiar la posibilidad de crear un sistema europeo de guardias de fronteras;
  • modernizar la política común de visados.

3. Seguridad: lucha contra la delincuencia y el terrorismo

En la lucha contra el terrorismo y las formas graves de delincuencia y la delincuencia organizada, las orientaciones estratégicas instaron a:

  • la movilización de todos los instrumentos de cooperación judicial y policial,
  • un refuerzo del papel de Europol y Eurojust.

Estas medidas deberían verse apoyadas por:

  • una revisión de la estrategia de seguridad interior,
  • el desarrollo de un planteamiento global sobre ciberseguridad y ciberdelincuencia,
  • la prevención de la radicalización y el extremismo y una respuesta a la cuestión de los combatientes extranjeros.

4. Cooperación judicial

El Consejo Europeo subrayó la necesidad de un verdadero Espacio Europeo de Justicia, en el que se respeten los diferentes sistemas jurídicos y se refuerce la confianza mutua en los respectivos sistemas judiciales. Algunos de los principales ámbitos de actuación son:

  • promover la coherencia y la claridad de la legislación de la UE;
  • simplificar el acceso a la justicia;
  • reforzar los derechos de los acusados y la protección a las víctimas;
  • mejorar el reconocimiento mutuo de las resoluciones y sentencias;
  • impulsar las negociaciones relativas a la Fiscalía Europea;
  • facilitar las actividades transfronterizas, la cooperación operativa y la formación.

5. Libre circulación

El Consejo Europeo reiteró la necesidad de proteger el derecho de los ciudadanos de la UE a la libre circulación y a residir y trabajar en otros Estados miembros, luchando al mismo tiempo contra posibles usos indebidos o solicitudes fraudulentas.