Protección de los consumidores: derechos de compra
Los consumidores de la UE pueden beneficiarse de unas normas claras que los protegen y refuerzan su capacidad de actuación a la hora de adquirir productos o servicios, ya sea en línea o en tiendas.
Garantía legal de dos años
Existe una garantía legal mínima de dos años para todos los bienes.
Si los bienes adquiridos resultan ser defectuosos o no se asemejan a lo anunciado, el comerciante deberá repararlos, sustituirlos, reducir su precio u ofrecer un reembolso íntegro.
Estas normas también se aplican a:
- bienes de segunda mano comprados a vendedores profesionales (aunque se puede acordar un periodo más breve, que no puede ser inferior a un año);
- contenido y servicios digitales (como aplicaciones móviles, videojuegos o suscripciones a servicios de almacenamiento en la nube), incluso si el consumidor ha aceptado facilitar datos personales en lugar de pagar con dinero.
No están cubiertos los bienes comprados a particulares.
Derecho de desistimiento
Al adquirir un producto o servicio en línea o fuera de una tienda, los consumidores tienen derecho a cancelar y devolver el pedido en un plazo de 14 días, sin justificación alguna.
Se aplican ciertas excepciones, a saber:
- reservas de hotel y billetes de avión y tren;
- productos precintados que hayan sido desprecintados;
- reparaciones urgentes y contratos de mantenimiento;
- bienes comprados a particulares.
Productos seguros
La UE ha adoptado medidas para garantizar que los productos que los consumidores encuentran en el mercado de la Unión, bien en línea, bien en tiendas físicas, sean seguros.
El Reglamento sobre la Seguridad General de los Productos, que empezó a aplicarse en diciembre de 2024, tiene por objeto:
- velar por que los nuevos productos tecnológicos (por ejemplo, videoconsolas, auriculares inalámbricos, programas informáticos) cumplan las normas de seguridad europeas;
- facilitar a los consumidores la reparación, devolución o sustitución de los productos inseguros.
Además, las autoridades de vigilancia del mercado nacionales tienen la responsabilidad de comprobar que los productos cumplan con los requisitos de la UE. En caso de que detecten que existe algún riesgo para los consumidores, adoptarán las medidas adecuadas (recuperaciones, sanciones, mensajes de advertencia) e informarán de ello a otros países de la UE.
Seguridad de los productos y vigilancia del mercado
Seguridad en línea
El Reglamento de Servicios Digitales, que se aplica desde febrero de 2024, tiene por objeto garantizar que los usuarios en línea tengan acceso a productos, contenidos y servicios seguros.
Así, se exige a las plataformas digitales que operan en la UE que pongan en marcha una serie de medidas para mejorar la protección de los usuarios. Entre dichas medidas se incluyen, por ejemplo:
- luchar contra la venta de productos y servicios ilícitos;
- prohibir la publicidad dirigida a menores y el uso de datos personales sensibles para personalizar los anuncios publicitarios (género, orientación sexual o convicciones políticas);
- prohibir los «patrones oscuros», es decir, las interfaces engañosas diseñadas deliberadamente para, por ejemplo, conseguir que los usuarios se suscriban a servicios sin darse cuenta.
Derecho a reparar productos
La UE ha creado normas específicas para que las reparaciones sean más fáciles, rápidas y baratas.
Estas nuevas normas, adoptadas en junio de 2024, comprenden un nuevo paquete de derechos y herramientas para los consumidores:
- el derecho de los consumidores a pedir a los fabricantes que reparen los productos técnicamente reparables con arreglo al Derecho de la UE (por ejemplo, lavadoras o teléfonos móviles);
- un formulario europeo de información sobre la reparación gratuito;
- una plataforma en línea sobre reparaciones, para poner en contacto a los consumidores con los reparadores;
- la ampliación en 12 meses de la garantía legal del producto reparado.
Derecho a reparar productos
Pagos
Los ciudadanos o residentes de la UE no deben pagar un precio más alto cuando adquieran productos o servicios en la UE solo debido a su nacionalidad o país de residencia.
Asimismo, los comerciantes de la UE tampoco están autorizados a cobrar cargos adicionales por el uso de tarjetas de crédito o débito.
No obstante, cuando se pague en divisas de la UE distintas del euro, pueden aplicarse comisiones por conversión y por operaciones en el extranjero.
Información clara
Las normas de la UE garantizan que, al comprar bienes y servicios en la UE, se facilite a los consumidores:
- información clara, correcta y comprensible;
- información sobre el precio total, incluidos todos los impuestos, los costes de entrega y los cargos adicionales.
Esto significa, por ejemplo, que al reservar billetes de avión los cargos y tasas deben estar indicados claramente.
Véase también
Resolución de litigios en materia de consumo
Protección de los consumidores: llamadas, mensajes e internet
Protección de los consumidores: derechos de los viajeros
Última revisión: 8 de enero de 2025