Riesgos para la salud del humo y de los aerosoles ajenos
La UE anima a los Estados miembros a actualizar y ampliar la legislación vigente sobre los entornos libres de humo y aerosoles.
Tabaquismo y humo ajeno
El tabaco sigue siendo una de las principales causas evitables de muerte prematura y el principal factor de riesgo del cáncer, estando una de cada cuatro muertes por cáncer en la UE, Islandia y Noruega relacionada con el tabaquismo.
El humo ajeno, conocido también como humo ambiental de tabaco, representa un grave riesgo para la salud de los no fumadores. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 69 de las 7 000 sustancias químicas presentes en el humo de tabaco pueden causar cáncer, y muchas son tóxicas.
Si bien aún no está claro todo el alcance de los efectos para la salud de los aerosoles ajenos que desprenden los productos de tabaco calentado, las investigaciones apuntan a que pueden ser perjudiciales, en particular para la salud del corazón y de los pulmones, así como a problemas respiratorios y asma.
Se estima que alrededor del 31 % de los europeos están expuestos a humo ambiental de tabaco en el hogar, en el lugar de trabajo, durante sus actividades de ocio, en instituciones educativas o en contextos públicos, mientras que, según un reciente estudio realizado por la Comisión Europea, los fumadores representan cerca de una cuarta parte de la población de la UE de edad igual o superior a 15 años (el 24 %).
Según una encuesta del Eurobarómetro de marzo de 2009, el 84 % de los ciudadanos de la UE se mostró a favor de oficinas y otros lugares de trabajo interiores libres de humo, el 79 % se manifestó a favor de restaurantes libres de humo y el 61 % respaldó bares y bares de copas libres de humo.
Beneficios para la salud de la legislación antitabaco
Estudios de los Estados miembros de la UE indican los beneficios para la salud de la legislación antitabaco a raíz de la Recomendación del Consejo sobre los entornos libres de humo y aerosoles a partir de 2009.
Estos beneficios comprenden una importante reducción de la incidencia de los ataques al corazón en la población general, como se observó en Italia, y una disminución de los ingresos hospitalarios por infartos de miocardio y otros problemas coronarios agudos en países como Alemania e Italia.
Dinamarca, Italia y Malta también notificaron una reducción de la morbilidad en la población general.
En Irlanda, se observó una rápida mejora de la salud respiratoria y en Suecia, la legislación antitabaco se asoció a una reducción considerable de los síntomas respiratorios y sensoriales, en particular entre los trabajadores de centros de juegos.
Malta notificó una reducción de la mortalidad anual en la población general debido a una menor exposición al humo ajeno.
Proteger a los europeos
La UE aspira a proteger mejor a los ciudadanos del humo y los aerosoles ajenos, especialmente a los niños y los jóvenes.
El 3 de diciembre de 2024, el Consejo adoptó una Recomendación actualizada sobre los entornos libres de humo y aerosoles con el fin de reducir la exposicióna las emisiones perjudiciales en los espacios públicos, el transporte y los lugares de trabajo.
También anima a los Estados miembros a incluir en su normativa actual productos emergentes como los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado.
La Recomendación aconseja a los Estados miembros:
- ampliar las políticas antitabaco y antiaerosoles a zonas exteriores clave, como los parques infantiles públicos, los parques de atracciones y las estaciones de transporte;
- ampliar estas disposiciones a fin de que incluyan los productos del tabaco emergentes, como los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado, cuyo consumo entre los jóvenes aumenta cada vez más.
La actualización está en consonancia con la iniciativa de la Comisión Europea de crear una generación libre de tabaco de aquí a 2040 —como parte del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer— cuyo objetivo consiste en reducir el consumo de tabaco en la UE desde el 25 % registrado en 2021 a menos del 5 % de aquí a 2040.
El tabaquismo pasivo está vinculado a problemas respiratorios y cardiovasculares
Los adultos y los niños expuestos a humo ajeno inhalan muchos de los mismos carcinógenos que los fumadores.
El humo ajeno puede provocar cáncer de pulmón en personas que nunca han fumado y también puede estar relacionado con otros tipos de cáncer en adultos (por ejemplo, cáncer de mama) y niños.
Las personas que respiran humo ajeno presentan un riesgo de enfermedad cardíaca un 25-30 % más elevado y su riesgo de padecer un cáncer es hasta un 16 % mayor.
Según la OMS, en total más de 1,2 millones de muertes al año se atribuyen al tabaquismo pasivo. El gráfico que figura a continuación refleja las principales causas de muerte.
Este gráfico presenta el número de decesos anuales causados por la exposición al humo ajeno que se producen a escala mundial, desglosado por enfermedades concretas. Cada tipo de enfermedad se indica con el número correspondiente a los decesos:
- enfermedad cardíaca isquémica: 414 640 muertes,
- accidente cerebrovascular: 280 052 muertes,
- enfermedad pulmonar obstructiva crónica: 266 124 muertes,
- infecciones del tracto respiratorio inferior: 151 938 muertes,
- cáncer de tráquea, de bronquio y de pulmón: 97 910 muertes,
- cáncer de mama: 7 518 muertes.
Más de 1 de cada 4 muertes causadas por el tabaquismo pasivo corresponde a niños
El gráfico que figura a continuación muestra cómo se reparte (en porcentaje) el número total anual de decesos atribuidos al tabaquismo pasivo entre las mujeres, los hombres y los niños (menores de 15 años).
El gráfico circular ilustra el desglose de los porcentajes de fallecimientos por tabaquismo pasivo:
- Mujeres: 47 %
- Menores: 28 %
- Hombres: 25 %
En la UE, una de cada cuatro personas fuma
Una encuesta del Eurobarómetro sobre el consumo de tabaco en la UE, publicada en junio de 2024, mostró que el 24 % de los encuestados fumaba cigarrillos, puros, puritos o pipa, mientras que el 20 % había dejado de fumar y el 56 % nunca había fumado.
La probabilidad de fumar es mayor entre los hombres (28 %) que entre las mujeres (21 %), siendo la franja de edad que registra tasas de tabaquismo más elevadas la correspondiente a los 25-39 años (32 %), seguida de las correspondientes a los 44-54 años (28 %) y los 15-24 años (22 %).
Bulgaria, Grecia y Croacia tienen las tasas de tabaquismo más elevadas
Este mapa ilustra las tasas de tabaquismo en la UE, incluidos los antiguos fumadores.
El gráfico desglosa los hábitos de consumo de tabaco en los países de la UE-27:
- Bélgica: un 24 % fuma, un 20 % ha dejado de fumar, un 56 % nunca ha fumado.
- Bulgaria: un 21 % fuma, un 21 % ha dejado de fumar, un 58 % nunca ha fumado.
- República Checa: un 37 % fuma, un 18 % ha dejado de fumar, un 45 % nunca ha fumado.
- Dinamarca: un 23 % fuma, un 21 % ha dejado de fumar, un 56 % nunca ha fumado.
- Alemania: un 14 % fuma, un 27 % ha dejado de fumar, un 59 % nunca ha fumado.
- Estonia: un 24 % fuma, un 18 % ha dejado de fumar, un 58 % nunca ha fumado.
- Irlanda: un 25 % fuma, un 25 % ha dejado de fumar, un 50 % nunca ha fumado.
- Grecia: un 16 % fuma, un 18 % ha dejado de fumar, un 66 % nunca ha fumado.
- España: un 36 % fuma, un 21 % ha dejado de fumar, un 43 % nunca ha fumado.
- Francia: un 24 % fuma, un 24 % ha dejado de fumar, un 52 % nunca ha fumado.
- Croacia: un 27 % fuma, un 24 % ha dejado de fumar, un 49 % nunca ha fumado.
- Italia: un 35 % fuma, un 17 % ha dejado de fumar, un 48 % nunca ha fumado.
- Chipre: un 24 % fuma, un 15 % ha dejado de fumar, un 61 % nunca ha fumado.
- Letonia: un 29 % fuma, un 14 % ha dejado de fumar, un 57 % nunca ha fumado.
- Lituania: un 33 % fuma, un 18 % ha dejado de fumar, un 49 % nunca ha fumado.
- Luxemburgo,: un 29 % fuma, un 22 % ha dejado de fumar, un 49 % nunca ha fumado.
- Hungría: un 19 % fuma, un 24 % ha dejado de fumar, un 56 % nunca ha fumado y un 1 % no sabe.
- Malta: un 26 % fuma, un 14 % ha dejado de fumar, un 60 % nunca ha fumado.
- Países Bajos: un 22 % fuma, un 17 % ha dejado de fumar, un 61 % nunca ha fumado.
- Austria: un 11 % fuma, un 34 % ha dejado de fumar, un 55 % nunca ha fumado.
- Polonia: un 32 % fuma, un 22 % ha dejado de fumar, un 46 % nunca ha fumado.
- Portugal: un 27 % fuma, un 14 % ha dejado de fumar, un 59 % nunca ha fumado.
- Rumanía: un 21 % fuma, un 11 % ha dejado de fumar, un 68 % nunca ha fumado.
- Eslovenia: un 34 % fuma, un 8 % ha dejado de fumar, un 58 % nunca ha fumado.
- Eslovaquia: un 24 % fuma, un 21 % ha dejado de fumar, un 55 % nunca ha fumado.
- Finlandia: un 27 % fuma, un 19 % ha dejado de fumar, un 54 % nunca ha fumado.
- Suecia: un 15 % fuma, un 31 % ha dejado de fumar, un 54 % nunca ha fumado.
- Media de la UE: un 24 % fuma, un 21 % ha dejado de fumar, un 56 % nunca ha fumado y un 0,02 % no sabe responder.
Productos del tabaco y otros productos emergentes
Los productos del tabaco y otros productos relacionados emergentes, como los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado, aumentan el riesgo de adicción a la nicotina y pueden fomentar el consumo de productos del tabaco tradicionales.
Según la OMS, los productos de tabaco calentado y los cigarrillos electrónicos imitan la acción de fumar cigarrillos tradicionales.
Si bien frecuentemente se comercializan como alternativas más seguras a los cigarrillos, las emisiones de los productos del tabaco y los productos relacionados emergentes contienen compuestos y sustancias químicas nocivos y adictivos, como la nicotina, que los consumidores inhalan.
Además de ser adictiva, la nicotina puede tener efectos nocivos para la salud, por ejemplo sobre el desarrollo cerebral de los niños y adolescentes.
El 3 % de la población de la UE utiliza cigarrillos electrónicos
El diagrama muestra el uso de cigarrillos electrónicos notificado por los encuestados en los 27 países de la UE.
El diagrama muestra el uso de cigarrillos electrónicos notificado por los encuestados en los 27 países de la UE.
Los datos aparecen desglosados en las siguientes categorías: consume cigarrillos electrónicos, ha dejado de consumir cigarrillos electrónicos, probó los cigarrillos electrónicos una o dos veces, nunca consumió cigarrillos electrónicos, y no sabe.
Consumidores actuales:
- en toda la UE, consume actualmente cigarrillos electrónicos una media del 3 % de los encuestados;
- Irlanda tiene el mayor porcentaje de consumidores actuales de cigarrillos electrónicos (9 %), mientras que Malta y Sueca registran el porcentaje más bajo (1 %).
Antiguos consumidores:
- de media, el 3 % de los encuestados consumió cigarrillos electrónicos pero lo ha dejado;
- Polonia registra el mayor porcentaje de antiguos consumidores de cigarrillos electrónicos (9 %), mientras que Rumanía y Eslovenia registran el porcentaje más bajo (1 %).
Consumidores que los probaron una o dos veces:
- de media, el 8 % de los encuestados manifestó haber probado los cigarrillos electrónicos una o dos veces;
- Suecia tiene el mayor porcentaje de personas que han probado los cigarrillos electrónicos (14 %), mientras que Eslovenia registra el porcentaje más bajo (2 %).
Nunca han consumido:
- La mayoría de los encuestados, el 85 % de media, nunca ha consumido cigarrillos electrónicos;
- Lituania registra el porcentaje más bajo de personas que nunca han consumido cigarrillos electrónicos (68 %), mientras que Rumanía registra el porcentaje más elevado (96 %).
No saben:
- de media, el 1 % de los encuestados manifestó incertidumbre sobre su consumo de cigarrillos electrónicos;
- Letonia y Lituania presentan las tasas de incertidumbre más elevadas (5 %), mientras que algunos países como Irlanda no señalan incertidumbre alguna.
El 2 % de la población de la UE consume productos de tabaco calentado
Este diagrama refleja el consumo de productos de tabaco calentado en la UE.
Este diagrama alude al consumo de productos de tabaco calentado en la UE.
Consumidores actuales:
De media, el 2 % de los encuestados consume actualmente productos de tabaco calentado. Las tasas de consumo varían según el país:
- se observa un mayor consumo en Chipre y Lituania (5 %), y en España (3 %);
- en algunos países, como Alemania y Eslovenia, el consumo actual es insignificante o no se ha notificado.
Antiguos consumidores:
Alrededor del 1 % de los encuestados consumió productos de tabaco calentado en el pasado, pero ya lo ha dejado:
- la tasa más elevada se registra en Polonia (7 %);
- la mayoría de los demás países registra un porcentaje del 1-2 % en esta categoría.
Consumidores que los probaron una o dos veces:
de media, el 4 % de los encuestados manifestó haber probado los productos de tabaco calentado solo una o dos veces:
- las tasas de experimentación más elevadas se registran en Bulgaria (10 %), España (10 %) y Lituania (9 %);
- las tasas de experimentación menos elevadas se registran en Alemania y Eslovenia (1-2 %).
Nunca han consumido:
la gran mayoría de encuestados, el 92 % de media, nunca ha consumido productos de tabaco calentado:
- las tasas son más elevadas en Alemania y los Países Bajos (96 %) y se sitúan sistemáticamente por encima del 90 % en muchos países, como Estonia, Irlanda y Francia;
- las tasas menos elevadas de no consumo se registran en Letonia (79 %) y Polonia (80 %).
No saben:
Un pequeño porcentaje de los encuestados (1 %) en toda la UE manifiesta incertidumbre sobre su consumo de productos de tabaco calentado:
- los niveles de incertidumbre más elevados se registran en Alemania (4 %) y Letonia (6 %).
Última revisión: 3 de diciembre de 2024