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Contaminación atmosférica en la UE: datos y cifras

Aunque nuestro aire está mucho menos contaminado que en decenios anteriores, en 2022 aproximadamente 350 000 personas murieron en Europa prematuramente debido a la contaminación atmosférica.

La agricultura es la mayor fuente de contaminación atmosférica en Europa.

La UE tiene el objetivo de eliminar la contaminación de aquí a 2050 y en 2024 adoptó un nuevo conjunto de normas para poder hacer realidad esa aspiración.

Principales contaminantes

Entre los principales contaminantes están los siguientes:

  • partículas en suspensión,
  • amoniaco,
  • metano,
  • ozono,
  • óxidos de nitrógeno,
  • dióxido de azufre,
  • compuestos orgánicos volátiles no metánicos.

Cada uno de ellos es nocivo por sí mismo y algunos incluso pueden reaccionar químicamente entre sí y convertirse en partículas en suspensión o en ozono.

Las partículas finas (PM2,5) son las que más perjudican a los europeos

Las partículas finas son tan pequeñas que puede entrar en los pulmones e incluso en el torrente sanguíneo y causar graves problemas de salud. Están compuestas de partículas sólidas y gotículas líquidas de distintos tamaños.

El polvo y el polen pueden verse a simple vista, pero las partículas de combustión son inferiores a 2,5 micras (μm), es decir, aproximadamente del tamaño de una bacteria.

Una micra es una millonésima de metro. Un cabello humano tiene un diámetro de alrededor 100 μm, unas 30 veces más que la partícula más grande de PM2,5.

Diagrama en el que se compara el tamaño de un cabello humano (alrededor de 100 μm) con el tamaño de las partículas PM<sub>10</sub> (menos de 10 μm) y las partículas PM<sub>2,5</sub> (menos de 2,5 μm).

Las emisiones de contaminantes atmosféricos se han reducido desde 1990

A partir de la década de 1980, la UE ha venido adoptando medidas estrictas para reducir la contaminación atmosférica, y las emisiones de los principales contaminantes atmosféricos han disminuido de forma considerable.

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Gráfico de barras que muestra la evolución entre 1990 y 2022 de los seis principales contaminantes atmosféricos: PM10, PM2,5, amoniaco, óxidos de azufre, compuestos orgánicos volátiles no metánicos y óxidos de nitrógeno. Las emisiones de todos estos contaminantes se redujeron notablemente, pasando de un total de casi 65 millones de toneladas en 1990 a cerca de 19 millones de toneladas en 2022. Las emisiones de óxido de azufre fueron las que más disminuyeron, en más de un 93 %, mientras que las de amoniaco fueron las que menos disminuyeron, solo en un 35 %.

Sin embargo, según los últimos datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, en 2023 más del 94 % de la población urbana de la UE estuvo expuesta a concentraciones de partículas finas (PM2,5) superiores a las que se establecen en las últimas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La exposición a otros contaminantes también estuvo por encima de los niveles recomendados.

Fuentes de contaminantes atmosféricos

La agricultura y el consumo de energía son las mayores fuentes de contaminantes atmosféricos en la UE.

Más del 60 % de las emisiones de PM2,5 provienen del consumo de energía

En el gráfico se muestra la contribución porcentual de las distintas fuentes de los siguientes contaminantes atmosféricos en el año 2023: partículas finas (PM2,5), partículas en suspensión (PM10), amoniaco, dióxidos de azufre, compuestos orgánicos volátiles no metánicos (COVNM) y óxidos de nitrógeno. Sitúe el cursor encima del gráfico para ver más datos.

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Gráfico de barras que muestra la contribución porcentual de distintas fuentes a las emisiones de los siguientes contaminantes atmosféricos: PM2,5, PM10, dióxido de azufre, compuestos orgánicos volátiles no metánicos, óxidos de nitrógeno y amoniaco. Los sectores que más contribuyen a las emisiones de contaminantes atmosféricos son los siguientes:

  • PM5: consumo de energía residencial, comercial e institucional (63 %);
  • PM10: consumo de energía residencial, comercial e institucional (43 %);
  • dióxido de azufre: abastecimiento energético (41 %) e industrias manufacturera e industria extractiva (36 %);
  • compuestos orgánicos volátiles no metánicos: industria manufacturera e industria extractiva (45 %);
  • óxidos de nitrógeno: transporte (50 %);
  • amoniaco: agricultura (94 %).

Las PM2,5 se emiten directamente, principalmente a partir de la combustión de combustibles fósiles o de biomasa, o se producen en el aire cuando otros contaminantes, como los óxidos de nitrógeno, el dióxido de azufre o el amoniaco, reaccionan entre sí. El ozono no se emite directamente, sino que se forma cuando otros contaminantes, principalmente óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, reaccionan con la luz solar y el calor.

Por lo tanto, reducir considerablemente los niveles de PM2,5 en el aire requiere medidas dirigidas a varios contaminantes atmosféricos y distintos sectores, como la calefacción doméstica, la agricultura, el transporte, la generación de electricidad y la industria.

Repercusiones sobre la salud

Cada ser humano inhala alrededor de 14 kg de aire al día. Sin embargo, al respirar también inhalamos contaminantes que entran en los pulmones e incluso en nuestro torrente sanguíneo.

La exposición a la contaminación atmosférica puede provocar enfermedades respiratorias, como el asma, además de cáncer de pulmón e ictus.

Cientos de miles de personas mueren prematuramente en Europa cada año por la exposición a concentraciones de contaminantes superiores a los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

238 000 muertes

Gráfico en el que se muestran los órganos de un cuerpo humano y se indican las enfermedades y afecciones que pueden producirse debido a la contaminación atmosférica.

partículas finas (PM2,5)

49 000 muertes

dióxido de nitrógeno (NO2)

24 000 muertes

ozono (O3)

Efectos medioambientales y económicos

La contaminación atmosférica no solo tiene efectos en la salud humana, también perjudica a los ecosistemas y a la vegetación y, por tanto, a nuestra economía.

El ozono troposférico (O3) daña los cultivos y los bosques, ya que ralentiza el crecimiento y disminuye el rendimiento de las cosechas. También afecta a la biodiversidad y a los servicios ecosistémicos.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, en los últimos años numerosos países de la UE han perdido más del 5 % del rendimiento de su cosecha de trigo debido al ozono, lo que ha provocado enormes pérdidas económicas.

Los óxidos de nitrógeno (NOX) y el amoniaco (NH3) del aire se depositan en la tierra y en el agua. Unos niveles elevados de estas sustancias pueden causar eutrofización: un rápido crecimiento de algas y plantas acuáticas en ríos, lagos y mares. Cuando esta materia vegetal muere y se descompone, consume oxígeno en el agua, dañando a los peces y otros organismos. Estos contaminantes también contribuyen a la acidificación de las aguas dulces y los suelos forestales.

De acuerdo con la Agencia Europea de Medio Ambiente, en 2020 el 75 % de los ecosistemas de la UE estaban expuestos a niveles de nitrógeno que pueden provocar eutrofización.

¿Está limpio el aire en su ciudad?

La contaminación atmosférica en Europa ha disminuido en gran medida en los últimos decenios, pero el panorama varía considerablemente de unas ciudades a otras. En 2024 y 2025, 340 ciudades europeas superaron el límite actual de la UE de 10 microgramos de partículas finas por metro cúbico de aire. Una ciudad (Slavonski Brod, en Croacia), superó el límite anterior de la UE de 25 microgramos de PM2,5 por metro cúbico de aire.

Quince ciudades europeas registraron concentraciones de PM2,5 inferiores a 5 microgramos por metro cúbico de aire:

  • Narva (Estonia)
  • Kuopio, Tampere, Jyväskylä, Oulu, Lahti y Espoo/Esbo (Finlandia)
  • Reikiavik (Islandia)
  • Tromsø (Noruega)
  • Faro (Portugal)
  • Umeå, Upsala, Västerås, Södertälje y Örebro (Suecia)

Calidad del aire en las ciudades europeas

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Mapa en el que se muestran las ciudades europeas, sus niveles de contaminación de PM2,5 y su clasificación por calidad del aire. Las ciudades de Europa septentrional y occidental tienden a tener una mejor calidad del aire, mientras que las de Europa oriental y meridional tienden a tener una peor calidad del aire.

Última revisión: 15 de junio de 2026