Skip to content

Calidad del aire

La contaminación atmosférica es el mayor riesgo medioambiental para la salud en Europa. La nueva normativa de la UE mejorará notablemente la calidad del aire y reducirá las muertes vinculadas a la contaminación.

Contaminación atmosférica en la UE

La contaminación atmosférica es una de las principales causas de enfermedad y muerte prematura en Europa. Las partículas finas (PM2,5), en particular, pueden penetrar profundamente en los pulmones y el torrente sanguíneo y son responsables del mayor número de muertes prematuras en Europa.

En 2022, la contaminación atmosférica provocó alrededor de 350 000 muertes prematuras en Europa, entre ellas unas 239 000 debidas exclusivamente a las partículas finas, una cifra más de 11 veces superior al número de víctimas mortales en accidentes de tráfico (20 634 en 2022).

La página presenta los últimos datos sobre la contaminación atmosférica en Europa, así como información sobre cómo afecta la contaminación a la salud humana y al medio ambiente.
Contaminación atmosférica en la UE: datos y cifras (Infografía)

Contaminación atmosférica en la UE: datos y cifras (Infografía)

Las emisiones de contaminantes atmosféricos en la UE han disminuido desde 1990, pero los niveles de contaminación siguen superando las normas recomendadas. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, en 2023 el 94 % de las personas que vivían en ciudades de la UE estaban expuestas a concentraciones de PM2,5 superiores a los niveles de los valores orientativos sobre la calidad del aire más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cómo combate la UE la contaminación atmosférica

La UE viene adoptando desde la década de 1980 medidas estrictas para reducir la contaminación atmosférica.

Los principales actos legislativos establecen:

  • normas de calidad del aire para el aire exterior (ambiental);
  • objetivos nacionales de reducción de las emisiones de los principales contaminantes atmosféricos.

En octubre de 2024, el Parlamento Europeo y el Consejo adoptaron una Directiva por la que se establecen normas actualizadas de calidad del aire en toda la UE. Las nuevas normas establecen valores límite vinculantes para 2030 como paso intermedio para alcanzar el objetivo de ausencia de contaminación y contribuir a un entorno sin sustancias tóxicas en la UE de aquí a 2050.

Muchos otros actos jurídicos también contribuyen a mejorar la calidad del aire en la UE, como las normas sobre emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores económicos, las normas Euro 7 para vehículos y las normas sobre emisiones industriales.

Nuevas normas de la UE sobre la calidad del aire

La nueva Directiva de la UE sobre la calidad del aire [(UE) 2024/2881] ha fusionado y sustituido a las anteriores Directivas sobre la calidad del aire (2004/107/CE y 2008/50/CE).

Apoya el objetivo del Pacto Verde Europeo de reducir la contaminación del aire, el agua y el suelo a niveles que ya no sean nocivos de aquí a 2050.

Los Estados miembros de la UE deben trasponer la Directiva al Derecho nacional a más tardar el 11 de diciembre de 2026.

Entre los cambios clave figuran:

  • normas de calidad del aire de la UE más estrictas para 2030, más cercanas a las directrices de la OMS de 2021, que reflejan los conocimientos científicos más recientes sobre cómo afecta la contaminación atmosférica a la salud;
  • un nuevo derecho de las personas a reclamar una indemnización si su salud se ve perjudicada por infracciones de las normas.

Normas de calidad del aire más estrictas

La nueva Directiva establece normas de calidad del aire más estrictas para 13 contaminantes de aquí a 2030, incluidas las PM2,5, las PM10, el dióxido de nitrógeno y el ozono. La norma abarca, entre otras cosas, los límites de emisiones, las obligaciones de reducción de la exposición media y los umbrales de alerta.

En lo que respecta a las partículas finas (PM2,5), el valor límite anual se rebajará a menos de la mitad de aquí a 2030:

  • norma anterior de la UE: 25 µg/m³
  • nueva norma de la UE: 10 µg/m³
  • valor orientativo de la OMS: 5 µg/m³

Se espera que los valores límite más estrictos reduzcan en un 75 % las muertes prematuras relacionadas con las PM2,5 en un plazo de 10 años.

La Comisión debe revisar periódicamente las pruebas científicas para verificar si las normas de calidad del aire revisadas son eficaces para proteger la salud.

En determinadas condiciones, los Estados miembros podrán solicitar una prórroga del plazo para alcanzar los valores límite de calidad del aire.

Acceso a la justicia y derecho a indemnización

Las nuevas normas refuerzan el derecho a un aire limpio y el acceso a la justicia. Las personas y organizaciones, incluidas las ONG, con un interés suficiente pueden cuestionar cómo se aplica la Directiva.

Por primera vez los Estados miembros de la UE deberán garantizar que las personas puedan reclamar y obtener una indemnización cuando se haya dañado su salud como consecuencia de una infracción deliberada o negligente de las normas nacionales de transposición de la Directiva.

Mejor planificación y seguimiento

Cuando los niveles de contaminantes superen los valores límite y objetivo, la Directiva exige a los Estados miembros que establezcan hojas de ruta y planes de calidad del aire. Deberán adoptar las medidas adecuadas para reducir la contaminación y que el período de superación de los valores límite sea lo más breve posible.

Además, la Directiva refuerza los requisitos para el seguimiento y la modelización de la calidad del aire. La mejora de la calidad de los datos ayudará a las autoridades a gestionar la calidad del aire, planificar medidas de prevención y hacer cumplir las normas de manera más eficaz.

Contaminación transfronteriza e información al público

Con frecuencia la contaminación atmosférica cruza las fronteras, por eso los Estados miembros tendrán que cooperar para determinar las fuentes de contaminación atmosférica y las medidas necesarias para abordarlas, así como para planificar medidas coordinadas.

También deben intensificar los esfuerzos para informar al público sobre la calidad del aire.

Última revisión: 18 de junio de 2026