Salud mental
La salud mental es clave para una vida plena y productiva. Sin embargo, muchos europeos tienen problemas de salud mental. Los países de la UE se esfuerzan por promover mejor la salud mental.
Labor del Consejo en materia de salud mental
Una buena salud mental se traduce en un estado de bienestar que permite a las personas desarrollar sus capacidades, hacer frente al estrés, trabajar y contribuir a la vida comunitaria. Sin embargo, los problemas de salud mental en la UE suponen una carga muy elevada.
Mejorar la salud mental es una necesidad social y económica para la UE y sus Estados miembros, que se ha hecho más evidente desde la pandemia de COVID-19.
Según la OMS, en el primer año de la pandemia la ansiedad y la depresión aumentaron un 25 % en todo el mundo.
La Comisión Europea también informó de una mayor percepción de la soledad en la UE.
El Consejo está trabajando en cuatro textos de Conclusiones para dar prioridad a la salud mental y el bienestar, prestando especial atención a las cuestiones más urgentes y a los grupos más vulnerables:
- las personas que realizan un trabajo precario,
- las personas jóvenes,
- las personas que padecen trastornos relacionados con el consumo de drogas y problemas de salud mental.
El 30 de noviembre de 2023, el Consejo adoptó unas Conclusiones sobre la salud mental. Las Conclusiones destacan la importancia de abordar la salud mental y el bienestar en los distintos contextos a lo largo de la vida, lo que beneficia tanto a las personas como a las sociedades. Se invita a los Estados miembros a elaborar planes de acción o estrategias que apliquen un enfoque intersectorial con respecto a la salud mental.
Los países de la UE han acordado una serie de objetivos para reducir la lacra de la mala salud mental:
una asistencia sanitaria mental de mejor calidad, haciéndola más accesible a las personas con problemas de salud mental
combatir los estigmatización y la discriminación
prevención, detección precoz y asistencia a comportamientos suicidas
abordar la soledad en los grupos vulnerables
promover la salud mental en el lugar de trabajo y en la educación
un enfoque holístico para prevenir y tratar los trastornos
mejorar el seguimiento y la recopilación de datos sobre la salud mental en la UE
intercambio de experiencias y las mejores prácticas
Personas que realizan un trabajo precario
El estrés y los riesgos psicosociales en el trabajo pueden afectar a la salud mental del personal. Las personas que realizan un trabajo precario están especialmente expuestas al riesgo de desarrollar estrés negativo, que puede llevar a a la ansiedad y la depresión.
Esto se debe a que estos trabajos suelen caracterizarse por:
- estar mal pagados,
- ser poco seguros,
- no ofrecer una protección adecuada al personal.
El aumento de la digitalización, la robotización y el uso de la inteligencia artificial en el trabajo también pueden tener consecuencias negativas en las condiciones laborales y, por tanto, repercutir en la salud mental de las personas.
El 9 de octubre de 2023, el Consejo adoptó unas Conclusiones del Consejo sobre la salud mental y el trabajo precario. Se trata del primer texto de Conclusiones que trata sobre la interrelación entre la salud mental y el empleo.
Los Estados miembros de la UE coinciden en que la salud mental y el trabajo están estrechamente interrelacionados. La salud mental es un aspecto fundamental en la capacidad y la productividad laborales y, del mismo modo, los riesgos psicosociales en el trabajo pueden ser perjudiciales para la salud mental. En particular, el trabajo precario, que incluye los empleos mal pagados y sin protección, puede dar lugar a trastornos como la ansiedad y la depresión.
En las Conclusiones, el Consejo invita a los Estados miembros a mejorar la salud mental en el trabajo con medidas destinadas a:
luchar contra el empleo precario
reforzar los sistemas públicos que salvaguardan la salud mental en el trabajo
apoyar la investigación sobre las consecuencias de las condiciones laborales en la salud mental
garantizar la vigilancia de la salud mental de los trabajadores
apoyar la contratación o la reintegración laboral de los trabajadores con problemas de salud mental
Personas jóvenes
Según algunas estimaciones, más de 14 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años tuvieron un problema de salud mental en 2019. La pandemia de COVID-19 ha empeorado la salud mental de las personas jóvenes en toda Europa. Los datos del informe «Health at a Glance» (La salud de un vistazo), elaborado por la OCDE, muestran que el porcentaje de personas jóvenes que tienen síntomas de ansiedad y depresión ha aumentado más del doble en varios Estados miembros, en comparación con los años anteriores a la pandemia.
En un informe reciente, UNICEF afirma que el suicidio es la segunda causa de muerte más frecuente entre las personas jóvenes en Europa, después de los accidentes de tráfico.
Sin embargo, casi la mitad de la población joven de la UE (49 %) declaró tener necesidades de asistencia sanitaria mental que no están cubiertas, frente al 23 % de la población adulta.
Teniendo en cuenta estas cifras, la protección de la salud mental de las personas jóvenes constituye una prioridad para la UE y sus Estados miembros.
Los Estados miembros de la UE están debatiendo actualmente en el Consejo la forma en que podrían prevenir mejor los problemas de salud mental entre la población joven, teniendo presentes sus necesidades específicas.
El 23 de noviembre de 2023, los 27 Estados miembros de la UE en el Consejo adoptaron unas Conclusiones sobre los jóvenes y la salud mental. Las Conclusiones ofrecen orientaciones sobre cómo tratar esta cuestión, haciendo hincapié en cómo responder mejor las necesidades específicas de los jóvenes, con acciones como:
mejorar las condiciones de vida y de trabajo
facilitar el acceso de los jóvenes a la asistencia sanitaria mental
promover la investigación sobre el impacto de la salud mental en las personas jóvenes
combatir la estigmatización
intercambio de mejores prácticas entre los países de la UE
promover un espacio digital más seguro y saludable, en particular mediante la lucha contra el odio, la violencia y los abusos en los medios de comunicación y en las redes sociales
Trastornos relacionados con el consumo de drogas y problemas de salud mental
Las personas que padecen un trastorno relacionado con el consumo de drogas y un problema de salud mental corren mayor riesgo de desarrollar una psicopatología grave, de ser hospitalizadas, de tener una sobredosis, y de suicidarse o morir de forma prematura, en comparación con las personas que presentan un único trastorno mental.
También tienen más probabilidades de enfrentarse a situaciones de desempleo y de carencia de hogar, así como de adoptar comportamientos de alto riesgo relacionados con infecciones, como el virus del VIH y el de la hepatitis C.
Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), hasta el 80 % de los pacientes que forman parte de algunos grupos de tratamiento por drogas tiene problemas de salud mental. Las comorbilidades psiquiátricas más frecuentes entre las personas con trastornos relacionados con el consumo de sustancias son la depresión, la ansiedad, el estrés postraumático y los trastornos de la personalidad (principalmente el trastorno antisocial de la personalidad y el trastorno límite de la personalidad).
En el Consejo, los Estados miembros de la UE están aunando esfuerzos para mejorar el apoyo proporcionado a las personas con problemas de salud mental y trastornos relacionados con el consumo de drogas. El 5 de diciembre de 2023, el Consejo adoptó unas Conclusiones sobre el consumo de drogas y los trastornos de salud mental en las que invita a los Estados miembros a que consideren los trastornos relacionados con el consumo de drogas que se producen conjuntamente con otros trastornos de salud mental. Los Estados miembros, la Comisión y otros agentes pertinentes deben aspirar a desarrollar intervenciones personalizadas adaptadas a las necesidades especiales de dichas personas.
Estado de la salud mental en la UE
Antes de la pandemia de COVID-19, al menos 84 millones de personas en toda la UE padecían enfermedades mentales, según la OCDE. Esta cifra equivale a más de una de cada seis personas en la UE (17,3 %).
La ansiedad y la depresión eran los problemas de salud mental más frecuentes en la UE antes de la pandemia de COVID-19, seguidos de los trastornos relacionados con el consumo de alcohol y drogas, el trastorno bipolar y la esquizofrenia.
Se calcula que los trastornos de ansiedad afectaban a 25 millones de personas (el 5,4 % de la población total de la UE), seguidos de los trastornos depresivos (21 millones de personas, es decir, el 4,5 %), y los trastornos relacionados con el consumo de drogas y alcohol (11 millones de personas, o sea, el 2,4 %).
La salud mental ha empeorado en todo el mundo desde la pandemia, según la OMS. Una encuesta del Eurobarómetro realizada en junio de 2023 reveló que casi una de cada dos personas (el 46 % de la población de la UE) había tenido problemas emocionales o psicosociales (por ejemplo, síntomas de depresión o ansiedad) en los 12 meses anteriores.
Repercusiones económicas de una mala salud mental
Además del sufrimiento que provoca en la persona y en su entorno (familia, amigos y cuidadores), la mala salud mental también tiene consecuencias económicas para la sociedad. Según el informe «Health at a Glance» de la OCDE (2018), los costes asociados a la salud mental en los 27 países de la UE y el Reino Unido ascienden al menos a 600 000 millones de euros, es decir, más del 4 % del PIB cada año y se deben a:
- gastos directos en asistencia sanitaria (consultas, productos farmacéuticos, hospitalizaciones): 190 000 millones de euros, es decir, el 1,3 % del PIB;
- programas de seguridad social (bajas por enfermedad, bajas por discapacidad, prestaciones por desempleo): 170 000 millones de euros, es decir, el 1,2 % del PIB;
- costes indirectos en el mercado laboral (pérdida de ingresos debido a la mortalidad, tasas de empleo más bajas, absentismo y menor productividad): 240 000 millones de euros, es decir, el 1,6 % del PIB.
Beneficios de una buena salud mental
La salud mental es parte integrante de la salud de las personas y es fundamental para una sociedad resiliente y una economía productiva.
Qué beneficios aporta una buena salud mental en las distintas etapas de la vida
Infancia y adolescencia
mejores resultados educativos y mejores perspectivas de empleo
Edad adulta
trabajo más productivo y más oportunidades de empleo
Vejez
mejor integración y un papel más activo en la comunidad
Última revisión: 20 de junio de 2025