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Cumbre del G-7, Cornualles (Reino Unido), 11 a 13 de junio de 2021

(Mudo para gráficos) Reconstruir mejor: recuperación para todos
(Mudo para gráficos) Reconstruir mejor: recuperación para todos

Principales resultados

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, han representado a la UE en la cumbre del G-7 celebrada este año en Carbis Bay (Cornualles).

Durante la reunión, de tres días de duración, los dirigentes del G-7 han debatido un gran número de asuntos apremiantes, como la COVID-19, la preparación ante pandemias y la recuperación económica; los retos geopolíticos y los asuntos exteriores; el comercio y el desarrollo; la promoción de sociedades abiertas y de los valores democráticos, y la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente.

La cumbre ha sido organizada por la Presidencia británica del G-7, cuyo lema general es «Reconstruir mejor» a partir de la pandemia. El Reino Unido ha propuesto a los dirigentes de Australia, la India, Corea del Sur y Sudáfrica que asistan a parte de la reunión como países invitados.

Al término de la cumbre, los mandatarios del G-7 han adoptado un comunicado de los dirigentes.

Infografía - COVID-19: contribución de la UE a la solidaridad vacunal internacional

Ilustración: contribución de la UE a la solidaridad vacunal internacional contra la COVID-19. Ver infografía completa

Sanidad

Los dirigentes han fijado el objetivo colectivo de poner fin a la pandemia en 2022. Para ello será necesario vacunar como mínimo al 60 % de la población mundial. Por tanto, acelerar el despliegue de vacunas seguras, eficaces, accesibles y asequibles es una prioridad internacional para el G-7.

El G-7 se ha comprometido a proporcionar mil millones de dosis de vacunas durante el próximo año. Se canalizarán principalmente a través del Mecanismo COVAX, pilar relativo a las vacunas del Acelerador del Acceso a las Herramientas contra la COVID-19, hacia quienes más lo necesitan. Sumando el equivalente en dosis de las contribuciones financieras del G-7 por valor de 8 600 millones de dólares, la contribución total del G-7 asciende a más de dos mil millones de dosis de vacunas.

Convencidos de la necesidad de un acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19, los líderes del G-7 se han comprometido a apoyar la fabricación de herramientas contra la COVID-19 en los países de renta baja y a acelerar su fabricación en todos los continentes. Los dirigentes participarán con espíritu constructivo en los debates que se celebren en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre la función de la propiedad intelectual e industrial, en particular mediante una labor coherente realizada en el marco del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio.

La prioridad era asegurarnos de que podemos satisfacer la demanda de vacunas, y en este ámbito la UE ha asumido el liderazgo. Ahora contamos con más socios para acelerar la producción y la entrega de vacunas en todo el mundo.

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo

El tema central de los debates sobre la salud mundial ha sido cómo prepararse mejor para futuras pandemias y para responder a persistentes amenazas sanitarias mundiales. Los dirigentes del G-7 han reconocido su función y responsabilidades particulares a la hora de reforzar la salud y la arquitectura de la seguridad sanitaria mundiales.

Los dirigentes del G-7 han acogido con satisfacción la Declaración de Roma adoptada en la Cumbre Mundial sobre la Salud del 21 de mayo, y esperan poder trabajar con el G-20 y las organizaciones internacionales pertinentes en pos de una acción multilateral de preparación y respuesta ante pandemias, que incluye explorar el valor potencial de un tratado sobre pandemias.

Los dirigentes han adoptado también la Declaración de Carbis Bay sobre la Salud, que establece el compromiso del G-7 de mejorar la prevención, detección y recuperación de futuras pandemias, y la respuesta ante ellas, mediante una acción multilateral eficaz y un sistema sanitario mundial reforzado, articulado en torno a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los dirigentes se han sumado al llamamiento en favor de la investigación sobre los orígenes de la COVID-19.

Pedimos asimismo que se emprenda la segunda fase de un estudio oportuno, transparente, de base científica, dirigido por expertos y realizado bajo los auspicios de la OMS, sobre los orígenes de la COVID-19, también en China, tal como recomienda el informe de expertos.

Comunicado de los dirigentes del G-7

Recuperación económica y empleo

Para mitigar las repercusiones de la pandemia, los países del G-7 han brindado un apoyo sin precedentes a los ciudadanos por un total de más de 12 billones de dólares. El G-7 seguirá respaldando sus economías durante el tiempo que sea necesario, y de la respuesta a la crisis pasará a la promoción de un crecimiento fuerte, resiliente, sostenible, equilibrado e integrador de cara al futuro.

Con el fin de crear un sistema fiscal mundial más justo, aumentar los ingresos fiscales para apoyar la inversión y luchar contra la elusión fiscal, los dirigentes han refrendado la creación de un impuesto de sociedades mínimo mundial de al menos el 15 %, que podrá variar en función del país, a través del marco integrador del G-20 y la OCDE. El objetivo consiste en alcanzar un acuerdo en la reunión de los ministros de Hacienda y gobernadores de los bancos centrales del G-20 que tendrá lugar en julio.

Comercio libre y justo

El G-7 se mantiene unido en su adhesión al comercio libre y justo, que encarna los principios y objetivos fundamentales del sistema multilateral basado en normas. No obstante, los dirigentes han convenido en la necesidad de adoptar una visión común para la reforma del sistema multilateral de comercio, cuyos pilares centrales sean un código normativo modernizado y una OMC reformada. En este contexto, han destacado la importancia de que la función negociadora y el sistema de solución de diferencias de la OMC funcionen adecuadamente.

Los dirigentes se han comprometido a trabajar en colaboración para abordar el riesgo de fuga de carbono y adaptar sus prácticas comerciales a los compromisos asumidos en virtud del Acuerdo de París.

También están decididos a seguir colaborando para garantizar que no se recurra al trabajo forzoso en las cadenas de suministro mundiales.

Horizontes futuros

El G-7 fomentará una mayor colaboración en investigación y desarrollo y promoverá los principios de seguridad e integridad de la investigación y ciencia abierta. A tal fin, los dirigentes han refrendado el Pacto del G-7 sobre colaboración en materia de investigación.

(Mudo para gráficos) Reconstruir de forma más ecológica: clima y naturaleza
(Mudo para gráficos) Reconstruir de forma más ecológica: clima y naturaleza

Clima y medio ambiente

El G-7 seguirá redoblando esfuerzos para mantener al alcance el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C. Los dirigentes han reafirmado su adhesión al Acuerdo de París y se han comprometido colectivamente a lograr la neutralidad de las emisiones de gases de efecto invernadero lo antes posible y, a más tardar, en 2050.

Se espera que la transición ecológica reduzca las emisiones, incremente las medidas de adaptación en todo el mundo, frene e invierta la pérdida de biodiversidad, cree nuevos empleos de calidad y aumente la prosperidad y el bienestar. Esta transición estará impulsada por la tecnología e irá respaldada por acciones tangibles en todos los sectores de las economías y sociedades del G-7.

Entre los compromisos concretos cabe mencionar que se acelerará en mayor medida el abandono progresivo de la capacidad de generación eléctrica con carbón que no limite las emisiones, al tiempo que se brinda apoyo a los trabajadores afectados, y, para finales de 2021, se dejarán de conceder nuevas ayudas públicas directas a la generación internacional de electricidad procedente de centrales térmicas de carbón que no limiten las emisiones.

La transición hacia economías climáticamente neutras plantea retos de financiación específicos para los países en desarrollo. Los dirigentes del G-7 se atienen a sus compromisos bilaterales y multilaterales de apoyo a los esfuerzos de descarbonización de estos socios mediante la financiación de la lucha contra el cambio climático.

Han reiterado el objetivo colectivo de los países desarrollados de movilizar conjuntamente, de aquí a 2025, 100 000 millones de dólares anuales procedentes de fuentes públicas y privadas, cuando se emprendan acciones significativas de mitigación y exista transparencia en la ejecución de las medidas.

Los dirigentes también han insistido en la importancia de contar con mercados del carbono que se caractericen por su elevada integridad y de aprovechar al máximo los instrumentos de actuación para avanzar hacia una tarificación del carbono justa y eficiente.

Los dirigentes del G-7 se han comprometido a frenar e invertir la pérdida de biodiversidad de aquí a 2030 y han mostrado su apoyo a un ambicioso marco mundial para la biodiversidad posterior a 2020 que deberán adoptar las partes en la CP 15 sobre biodiversidad. Han adoptado el Pacto del G-7 sobre la Naturaleza para 2030, que establece medidas para la biodiversidad articuladas en torno a cuatro pilares centrales: transición, inversión, conservación y rendición de cuentas.

En virtud del Pacto, el G-7 se compromete a preservar o proteger al menos el 30 % de la superficie terrestre y al menos el 30 % de los océanos de aquí a 2030. Contribuirán a la conservación o protección de al menos el 30 % de sus propias zonas terrestres, costeras y marinas de aquí a 2030, conforme a las circunstancias y los planteamientos nacionales.

Igualdad de género

Los dirigentes del G-7 han reconocido los efectos devastadores y desproporcionados de la COVID-19 en las mujeres y las niñas, que amenazan con revertir las conquistas logradas con tanto esfuerzo, sobre todo en el ámbito de la violencia de género, la salud y los derechos sexuales y reproductivos, la educación y el empleo.

La promoción de la igualdad y equidad de género es un pilar central de los planes y las políticas del G-7 para recuperarse mejor de la pandemia y engloba tres prioridades esenciales: educar a las niñas, empoderar a las mujeres y poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas.

Los dirigentes se han comprometido a alcanzar dos nuevas metas relativas al Objetivo de Desarrollo Sostenible n.º 4 sobre la educación de las niñas:

  • que haya 40 millones más de niñas en el sistema educativo de aquí a 2026 en países de renta baja y de renta media baja;
  • que 20 millones más de niñas sepan leer a los diez años o al final de la escuela primaria de aquí a 2026, en países de renta baja y de renta media baja.

Para garantizar que estas metas vayan acompañadas de una financiación sostenible, los líderes del G-7 han anunciado un compromiso combinado de 2 750 millones de dólares en forma de financiación durante los próximos cinco años para la Alianza Mundial para la Educación de cara a su reaprovisionamiento en julio.

Responsabilidad y actuación a escala mundial

Las principales democracias del mundo se han comprometido a trabajar conjuntamente para promover sus valores comunes en el sistema internacional. Este compromiso se refleja en la Declaración sobre las Sociedades Abiertas, adoptada en la cumbre por los dirigentes del G-7 y de Australia, la India, la República de Corea y Sudáfrica.

En la Declaración, los dirigentes reiteran y promueven los valores y principios relativos a los derechos humanos, la democracia, la inclusión social, la igualdad de género, la libertad de expresión, el Estado de Derecho, un sistema multilateral eficaz y sociedades civiles diversas, independientes y plurales.

Los dirigentes han reconocido la responsabilidad que incumbe en particular a los países más grandes y a las principales economías a la hora de hacer valer el orden internacional basado en normas y el Derecho internacional. Se han comprometido a trabajar en este sentido con todos los socios, así como en calidad de miembros del G-20, las Naciones Unidas y la comunidad internacional en general, y han animado a otros a hacer lo mismo.

Los dirigentes también han debatido las cuestiones geopolíticas y de política exterior más apremiantes, como las relativas a China, Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Tigray, el Sahel, Libia, Afganistán, la República Popular Democrática de Corea, Myanmar, la región indopacífica, Irán e Irak.

Respecto a China y a la competencia en la economía mundial, el G-7 seguirá realizando consultas sobre planteamientos colectivos encaminados a hacer frente a las políticas y prácticas no sujetas a las leyes del mercado que socavan el funcionamiento equitativo y transparente de la economía mundial.

Dentro de sus respectivas responsabilidades en el sistema multilateral, el G-7 cooperará en los retos mundiales comunes que sean de interés mutuo, especialmente en la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad en el marco de la CP 26 y otros foros multilaterales.

Al mismo tiempo y al proceder de este modo, promoveremos nuestros valores, entre otras medidas, pidiendo a China que respete los derechos humanos y las libertades fundamentales, especialmente en relación con Xinjiang, así como los derechos, las libertades y el alto grado de autonomía otorgados a Hong Kong en la Declaración Conjunta Sino-Británica y en la Ley Fundamental.

Comunicado de los dirigentes del G-7

Los dirigentes han reiterado su interés en unas relaciones estables y previsibles con Rusia. Han instado a Rusia a que ponga fin a su conducta desestabilizadora y a sus actividades malintencionadas y a que cumpla sus obligaciones y compromisos internacionales en materia de derechos humanos.

Por lo que atañe a Ucrania, han instado a Rusia a que alivie las tensiones, actúe de conformidad con sus obligaciones internacionales y retire sus tropas y material militares de la frontera oriental de Ucrania y de la península de Crimea.

Mantenemos la firme convicción de que Rusia es parte, y no mediadora, en el conflicto del este de Ucrania.

Comunicado de los dirigentes del G-7

En relación con los continuos ataques de las autoridades de Bielorrusia a los derechos humanos, las libertades fundamentales y el Derecho internacional, el G-7 trabajará conjuntamente para pedir cuentas a los responsables, incluso mediante la imposición de sanciones, y seguirá brindando apoyo a la sociedad civil, a los medios de comunicación independientes y a los derechos humanos en el país.

Los dirigentes han manifestado su honda preocupación por el conflicto que se ha desencadenado en la región de Tigray (Etiopía). Han pedido el cese inmediato de las hostilidades, el acceso humanitario sin trabas a todas las zonas, la retirada inmediata de las fuerzas eritreas y que todas las partes emprendan un proceso político creíble.

Tras siete meses de conflicto, atrocidades, violencia étnica y violaciones de los derechos humanos y del Derecho internacional humanitario, miles de personas inocentes se ven abocadas a una de las peores hambrunas de la historia causadas por el hombre. Pedimos a toda la comunidad internacional que actúe.

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo

Desarrollo

Los dirigentes del G-7 han reconocido que la COVID-19 tiene hondas repercusiones en los países más pobres, que ya se enfrentaban a los efectos de los conflictos, el cambio climático, las perturbaciones socioeconómicas y la falta crónica de recursos e infraestructuras. Para ayudar a los países más frágiles, el G-7 favorece un conjunto de medidas complementarias que incluyen el alivio de la deuda, la financiación del desarrollo y el apoyo a través del Fondo Monetario Internacional.

Los dirigentes del G-7 han reconocido las importantes necesidades de infraestructura de los países de renta media y baja, que se han visto exacerbadas por la pandemia de COVID-19. Se han comprometido a cambiar radicalmente su planteamiento de financiación de infraestructuras a escala mundial, con especial atención a África. Las instituciones financieras de desarrollo y los socios multilaterales tienen previsto invertir al menos 80 000 millones de dólares en el sector privado africano durante los próximos cinco años para apoyar la recuperación y el crecimiento económicos sostenibles.

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo

Desde hace ya años tenemos la convicción, compartida por algunos dirigentes europeos, de que este acercamiento a África debe ocupar un lugar central en nuestras futuras relaciones internacionales. Hemos podido ir unificando cada vez más las posiciones de los países europeos sobre esta cuestión y ahora hemos convencido a nuestros socios para movilizar más fondos con el fin de lograr una estrategia mutuamente beneficiosa para África y Europa.

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo

Acerca de la presidencia británica del G-7

El Reino Unido ocupa la presidencia del G-7 del 1 de enero al 31 de diciembre de 2021. Su mayor prioridad durante este tiempo es que las principales democracias del mundo contribuyan a la lucha mundial contra la COVID-19 y a recuperarse mejor de la pandemia, así como a crear un futuro más ecológico y próspero:

  • impulsando la recuperación mundial del coronavirus y reforzando al mismo tiempo nuestra resiliencia frente a futuras pandemias;
  • promoviendo nuestra prosperidad futura y defendiendo, para ello, un comercio libre y justo;
  • luchando contra el cambio climático y preservando la biodiversidad del planeta;
  • defendiendo nuestros valores compartidos.

Para más información sobre las prioridades de la presidencia británica y sobre la cumbre de Cornualles, visite el sitio web de la presidencia británica del G-7:

Para preparar la cumbre de Cornualles, el Reino Unido organizó una videoconferencia de los dirigentes del G-7 el 19 de febrero de 2021. En la reunión, el presidente Michel hizo un llamamiento a favor de un tratado mundial sobre pandemias y un acceso a las vacunas equitativo y asequible para todos.

Al término de la videoconferencia, los dirigentes adoptaron una declaración conjunta.

Acerca de la cumbre del G-7

La cumbre del G-7 es un foro que desempeña un importante papel a la hora de conformar respuestas mundiales a los retos mundiales, y complementa la coordinación económica mundial que lleva a cabo el G-20.

Reúne a los dirigentes de la UE y de los siguientes países:

  • Canadá
  • Francia
  • Alemania
  • Italia
  • Japón
  • Reino Unido
  • Estados Unidos

La última cumbre del G-7 se celebró en Biarritz (Francia) en 2019. En 2020 no se celebró ninguna cumbre del G-7 durante la presidencia estadounidense.

Los dirigentes vienen reuniéndose en su composición de G-7 desde 2014, a raíz de la violación de la soberanía e integridad territorial de Ucrania por la Federación de Rusia.

La UE como miembro del G-7

En 1977, los representantes de la entonces Comunidad Europea participaron por primera vez en la cumbre de Londres. Originalmente, el cometido de la UE se limitaba a aquellos ámbitos en los que disponía de competencias exclusivas, pero este cometido ha ido aumentando con el tiempo.

Gradualmente, la UE se ha ido incorporando a todos los debates políticos del programa de la cumbre y, desde la cumbre de Ottawa (1981), ha participado en todas las sesiones de trabajo de la cumbre.

La UE tiene todas las responsabilidades asociadas a la condición de miembro. El comunicado de la cumbre es políticamente vinculante para todos los miembros del G-7.

La rotación de presidencias es la siguiente: Canadá en 2018, Francia en 2019, Estados Unidos en 2020, Reino Unido en 2021, Alemania en 2022, Japón en 2023 e Italia en 2024.