Desperdicio de alimentos
El desperdicio de alimentos impone una presión innecesaria sobre los recursos naturales y afecta a la seguridad alimentaria. Las normas de la UE tienen por objeto prevenir y reducir la pérdida y el despilfarro de alimentos.
Las repercusiones del desperdicio de alimentos
El desperdicio y la pérdida de alimentos —que se produce cuando se pierden alimentos antes de que lleguen a los consumidores— constituyen un reto mundial. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alrededor de un tercio de la totalidad de los alimentos que se producen en el mundo se pierde o se desperdicia en algún punto de la cadena agroalimentaria.
En la UE, cada año se desperdician más de 59 millones de toneladas de alimentos, lo que supone 132 kg por persona.
Dónde se genera el desperdicio de alimentos
Más de la mitad del desperdicio de alimentos en la UE se produce en los hogares. Supone casi el doble del desperdicio generado durante la producción o la transformación. El gráfico muestra la cantidad de residuos alimentarios por sector, sobre la base de un total de 132 kg de residuos per cápita.
Dónde se generan los residuos alimentarios, sobre la base de un total de 132 kg per cápita:
- 72 kg: hogares,
- 25 kg: transformación,
- 15 kg: restaurantes y servicios,
- 10 kg: venta minorista y distribución,
- 11 kg: producción.
Fuente: Eurostat 2024, datos de 2022
Las ineficiencias en toda la cadena agroalimentaria y en el consumo tienen graves repercusiones sobre el medio ambiente, la economía y la sociedad.
Principales repercusiones del desperdicio de alimentos
Medio ambiente
El desperdicio de alimentos provoca el 16 % del total de las emisiones de gases de efecto invernadero del sistema alimentario de la UE.
Economía
Cada año se pierden hasta 132 000 millones de euros por el desperdicio de alimentos.
Sociedad
Casi 33 millones de personas en la UE no pueden permitirse una comida completa cada dos días, y al mismo tiempo se desperdician toneladas de alimentos.
Cómo se enfrenta la UE al desperdicio de alimentos
La UE y sus países se han comprometido a cumplir el objetivo de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas de reducir a la mitad el desperdicio mundial de alimentos per cápita en la venta minorista y entre los consumidores, así como reducir la pérdida de alimentos en las cadenas de producción y suministros, de aquí a 2030.
A fin de acelerar la consecución de este objetivo, la UE ha introducido medidas específicas para limitar la pérdida y el desperdicio de alimentos.
La Directiva Marco de la UE sobre Residuos establece un orden de prioridades para las medidas destinadas a reducir la pérdida y el desperdicio. La prevención es la primera medida que los países miembros deben aplicar. Cuando la prevención no sea posible, los países de la UE deben tomar medidas para reutilizar, reciclar o utilizar para otros fines los alimentos.
Orden de prioridad para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos
1. PREVENCIÓN: en primer lugar, evitar la pérdida y el desperdicio de alimentos.
2. REUTILIZACIÓN: reutilizar para el consumo humano mediante la redistribución y los bancos de alimentos, o con otro fin, como fabricar piensos.
3. RECICLADO: recuperar los subproductos y reutilizar los nutrientes para usos como el compostaje.
4. RECUPERACIÓN: incinerar con recuperación de energía.
La Directiva Marco de la UE sobre Residuos exige a los Estados miembros:
- reducir la cantidad de alimentos perdidos durante la producción y la distribución,
- reducir el desperdicio de alimentos en los hogares,
- alentar la donación de alimentos,
- supervisar y evaluar la aplicación de las medidas de la UE en materia de prevención del desperdicio de alimentos.
Otras medidas destinadas a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos incluyen la reutilización de los excedentes alimentarios, por ejemplo, como pienso o compost.
Objetivos de reducción del desperdicio de alimentos
En julio de 2023, la Comisión Europea presentó una propuesta de revisión de la Directiva Marco de la UE sobre Residuos. La revisión incluye nuevos objetivos jurídicamente vinculantes en materia de reducción del desperdicio de alimentos de aquí a 2030.
En junio de 2024, el Consejo acordó su posición de cara a la negociación con el Parlamento Europeo sobre los objetivos propuestos.
En febrero de 2025 se alcanzó un acuerdo provisional entre los colegisladores, que incluye los siguientes objetivos de reducción de residuos alimentarios.
La UE adoptó la directiva revisada en septiembre de 2025.
Véase también
Pacto Verde Europeo
De la granja a la mesa
Envases
Última revisión: 11 de agosto de 2026