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Normas de financiación de la PAC 2023-2027

La política agrícola común reformada para el periodo 2023-2027 tiene por objeto lograr que la agricultura en la UE sea más equitativa y ecológica y esté más orientada a los resultados.

Adaptación a nuevos retos

En general, la política agrícola común de la UE tiene por objeto:

  • proporcionar alimentos asequibles, seguros y de gran calidad,
  • garantizar unos ingresos estables a los agricultores,
  • estabilizar los mercados,
  • apoyar a las zonas rurales.

La política existe desde los años sesenta, pero se revisa periódicamente y se adapta en consonancia con los nuevos retos a los que se enfrenta el sector agrícola de la UE.

Un granjero sosteniendo una lechera junto a una persona con una caja de verduras frescas. Al fondo hay unas vacas pastando cerca de una granja, como símbolo de las actividades agrícolas y ganaderas.
Política agrícola común

Política agrícola común

Principales objetivos de la PAC 2023-2027

Con la última reforma para el periodo 2023-2027, la UE pretende:



• ofrecer a los Estados miembros mayor flexibilidad en la planificación;

• distribuir los fondos de manera más equitativa a fin de ayudar de forma más eficaz a las explotaciones más pequeñas y a los agricultores más jóvenes;

• contribuir a la consecución de los objetivos medioambientales y climáticos de la UE;

• aumentar la competitividad del sector y prepararlo para las crisis.

Planificación flexible para los Estados miembros

Una nueva forma de trabajar ofrece a los países una mayor flexibilidad a la hora de asignar los fondos agrícolas en función de las condiciones y necesidades locales.

En lugar de exigir medidas específicas, la PAC reformada da prioridad a los objetivos. Así pues, los Estados miembros de la UE disponen de flexibilidad para evaluar sus necesidades únicas y escoger entre un abanico de instrumentos el modo de alcanzar los objetivos.

Estos instrumentos deben describirse en los planes estratégicos nacionales. Cada plan debe ser aprobado por la Comisión Europea para garantizar que no distorsione el mercado único ni conlleve cargas excesivas para los agricultores o las administraciones.

Cada año, los Estados miembros de la UE deben presentar informes para hacer un seguimiento de sus avances hacia la consecución de los objetivos para toda la UE. Un conjunto común de indicadores de resultados acordados a escala de la UE garantiza una evaluación coherente y equitativa de la eficacia de las medidas aplicadas.

Una distribución más equitativa de los pagos

Los pagos directos a los agricultores les proporcionan unos ingresos estables y una red de seguridad frente a la fluctuación de los precios. Para el periodo 2023-2027, estos pagos deben distribuirse de forma más equitativa:

  • un 10 % debe destinarse a explotaciones pequeñas y medianas;
  • un 3 % debe destinarse a los agricultores más jóvenes;
  • los pagos están vinculados a las condiciones sociales y laborales.

Debido a esta redistribución, los pagos a otros beneficiarios pueden verse reducidos o limitados.

Prácticas agrícolas más ecológicas

Las nuevas normas exigen a los agricultores que adopten prácticas sensibles al clima y respetuosas con la naturaleza y los incentivan a ello, por ejemplo:

  • las explotaciones que reciben pagos directos deben proteger los humedales y las turberas para preservar los suelos ricos en carbono;
  • los agricultores pueden recibir ayudas adicionales de los regímenes ecológicos para aplicar prácticas respetuosas con la naturaleza y el clima que vayan más allá de los requisitos obligatorios; los Estados miembros de la UE deben dedicar un 25 % de los pagos directos a dichos regímenes ecológicos.
Ecologización de la agricultura

Ecologización de la agricultura

Aumentar la competitividad y prepararse para las crisis

La UE también quiere reforzar la posición de los agricultores en la cadena de suministro e impulsar la competitividad del sector. Las nuevas normas para 2023-2027 fomentan la cooperación entre productores y explotaciones con el fin de ajustar la oferta a la demanda.

Además, una reserva de 450 millones de euros anuales garantizará que la UE pueda afrontar futuras crisis derivadas de enfermedades animales, perturbaciones del mercado, fenómenos meteorológicos extremos o precios elevados de la energía o los insumos, por ejemplo, en el contexto de la guerra de agresión de Rusia. En 2022 y 2023 se movilizaron 1 000 millones de euros para ayudar a los agricultores a hacer frente a situaciones de crisis.

Responder a las preocupaciones de los agricultores

Para responder a las preocupaciones manifestadas por los agricultores, un año después del inicio de la nueva política de la PAC, la UE introdujo medidas destinadas a reducir la carga administrativa de los agricultores y ofrecer una mayor flexibilidad a la hora de cumplir algunos requisitos de la PAC 2023-2027.

Las normas modificadas permiten excepciones en caso de condiciones meteorológicas imprevistas y a los requisitos medioambientales, como:

  • las prácticas de cobertura del suelo,
  • la rotación y diversificación de cultivos,
  • los barbechos y elementos paisajísticos.

Las pequeñas explotaciones de menos de diez hectáreas, que representan el 65 % de los beneficiarios de la PAC, pero solo el 10 % de las tierras, no serán objeto de controles ni de sanciones si no cumplen las normas medioambientales, lo que reduce notablemente la carga administrativa para muchos y permite que se sigan respetando los compromisos medioambientales.

Además, ahora los países de la UE pueden modificar sus planes estratégicos dos veces al año, en lugar de una sola vez.

Estos cambios logran un equilibrio entre los objetivos medioambientales y climáticos y las preocupaciones de los agricultores, teniendo en cuenta las repercusiones de la evolución de la situación geopolítica, como las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania, y de los fenómenos meteorológicos extremos.

La política agrícola de la UE después de 2027

En diciembre de 2024, el Consejo adoptó por unanimidad unas Conclusiones sobre la futura política agrícola común. De acuerdo con estas Conclusiones, la política agrícola del futuro debería ser:

  • competitiva,
  • a prueba de crisis,
  • sostenible,
  • favorable a los agricultores,
  • basada en el conocimiento.

Las Conclusiones señalan la importancia de la PAC para alcanzar estos objetivos y subrayan las finalidades clave de garantizar la seguridad alimentaria y de asegurar al mismo tiempo un nivel de vida adecuado a la población agrícola y unos precios razonables para los consumidores.

En el Consejo de Agricultura y Pesca de mayo de 2025, los ministros mantuvieron un debate sobre la Comunicación titulada «Una visión de la agricultura y la alimentación», publicada por la Comisión Europea en febrero de 2025. Acordaron que la simplificación de las políticas agrícolas y la mejora de la competitividad y la sostenibilidad de la agricultura constituyen objetivos vitales.

La Comunicación se centra en cuatro ámbitos prioritarios:

  • hacer que la agricultura sea atractiva para las generaciones futuras,
  • velar por que el sector agroalimentario sea competitivo y resiliente,
  • preparar el sector agroalimentario para el futuro,
  • ofrecer unas condiciones de vida y de trabajo justas en las zonas rurales.

La simplificación de las normas de la UE, la investigación, la innovación y la digitalización son algunos de los factores impulsores principales de la consecución de los objetivos establecidos en estos ámbitos prioritarios.

Alimentar a Europa: sesenta años de política agrícola común

Seis décadas después de su puesta en marcha en 1962, la política agrícola común de la UE apoya un mercado único abierto para los productos agrícolas alimenticios de la UE. Escuche la información adicional sobre la PAC que transmiten agricultores y beneficiarios europeos.

Ilustración de la agricultura de la UE.

Última revisión: 26 de mayo de 2025