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Deforestación

Unos bosques sanos son vitales para las personas y para el medio ambiente. Las normas de la UE pretenden reducir la deforestación mundial al regular las importaciones y exportaciones de mercancías cuya producción contribuye a la pérdida de superficie forestal en todo el mundo.

Por qué deben protegerse los bosques

Los bosques cubren el 30 % de la superficie terrestre. Ofrecen una serie de beneficios vitales para la salud y el bienestar de las personas, y también para el medio ambiente. Los bosques son refugios de biodiversidad y albergan la mayoría de las especies terrestres de animales, plantas y hongos a escala mundial.

Además, los bosques:

  • garantizan agua limpia;
  • suministran materias primas renovables;
  • estabilizan el suelo y protegen contra las catástrofes naturales;
  • crean puestos de trabajo, por ejemplo, en la producción de madera, la gestión forestal o las actividades recreativas.

Los bosques también desempeñan un papel clave en la mitigación del cambio climático como sumideros de carbono, dada su capacidad para absorber gases de efecto invernadero.

Los bosques de la UE capturan el 10 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE.

Situación actual de la deforestación mundial

Según el World Resources Institute, cada minuto se pierde una superficie forestal de 10 campos de fútbol en todo el mundo.

El principal motor de la deforestación y la degradación forestal a escala mundial es la expansión de las tierras agrícolas. El aumento de la población y la creciente demanda de alimentos son la causa de que los bosques se estén convirtiendo en tierras de cultivo y se esté haciendo un mayor hincapié en la productividad agrícola. La producción de mercancías como el aceite de palma y la soja tiene un elevado coste para los bosques y el medio ambiente.

Pérdida forestal mundial desde 1990 (en millones de hectáreas)

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Gráfico lineal que muestra la pérdida de bosques en todo el mundo desde 1990. En 2000, las pérdidas ascendieron a 78 millones de hectáreas; en 2010, a 130 millones de hectáreas y en 2020, a 178 millones de hectáreas.

¿Qué hace la UE con respecto a la deforestación?

Varias iniciativas y actos jurídicos de la UE contribuyen a preservar y proteger los bosques.

Las políticas y normas de la UE en materia de deforestación incluyen:

  • productos libres de deforestación,
  • la Nueva Estrategia en favor de los Bosques,
  • la Estrategia sobre Biodiversidad y el Reglamento relativo a la restauración de la naturaleza,
  • normas sobre el uso de la tierra y la silvicultura.

Productos libres de deforestación

La UE ha adoptado normas destinadas a regular la entrada en el mercado de la UE y la exportación desde esta de mercancías que contribuyen a la deforestación y la degradación forestal en todo el mundo. Las normas garantizan que estos productos y sus cadenas de suministro sean «libres de deforestación».

La normativa es la primera de este tipo en todo el mundo.

Las mercancías que incluye son:

  • ganado bovino,
  • cacao,
  • café,
  • aceite de palma,
  • caucho,
  • soja,
  • madera.

Las normas también se aplican a una serie de productos derivados, como el chocolate, el mobiliario, el papel impreso y determinados derivados del aceite de palma (utilizados, por ejemplo, como componentes en productos de cuidado personal).

¿Cuál de las mercancías causa más deforestación?

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Gráfico en el que se muestra la proporción de cada una de las siete mercancías enumeradas sobre la deforestación mundial cuando se consumen en la Unión Europea. El aceite de palma provoca la mayor parte de la deforestación imputable a la Unión Europea, con un porcentaje del 35 %, seguido de la soja (33 %), que se utiliza principalmente para piensos. La madera provoca el 9 % de la deforestación; el cacao, el 8 %; el café, el 7 %; la carne de vacuno, el 5 % y el caucho, el 3 %.

El objetivo de las normas de la UE es minimizar el riesgo de deforestación y degradación forestal vinculado al consumo en la UE de las mercancías enumeradas. Sin estas normas, la UE podría causar la deforestación anual de más de 248 000 hectáreas, una superficie casi igual a la del territorio de Luxemburgo.

El nuevo Reglamento establece normas obligatorias de diligencia debida para todos los operadores que introducen o comercializan en el mercado de la UE o exportan desde él las materias primas enumeradas. Se exige a los operadores que hagan un seguimiento de las materias primas que venden hasta la parcela de terreno en la que se produjeron (a partir de imágenes vía satélite y coordenadas GPS), con el fin de garantizar que no se produzcan en tierras deforestadas o degradadas. Un sistema digital facilita a las autoridades información sobre el origen de los productos.

Un sistema de evaluación comparativa asigna a los países de dentro y fuera de la UE un nivel de riesgo relacionado con la deforestación y la degradación forestal. La categoría del riesgo se utiliza para determinar el tenor de las obligaciones específicas de los operadores y las autoridades de los Estados miembros de llevar a cabo inspecciones y controles.

Las normas tienen en cuenta la protección de los derechos humanos relacionados con la deforestación. Asimismo, incluyen disposiciones relativas a las sanciones aplicables a los comerciantes que infrinjan las normas y fomentan una mayor cooperación con los países socios.

Las normas:

  • reducirán la deforestación y degradación forestal a nivel mundial;
  • harán frente a la deforestación ilegal;
  • protegerán la biodiversidad y la capacidad de los bosques para capturar CO₂.

Tras el acuerdo provisional sobre el Reglamento alcanzado por el Consejo y el Parlamento Europeo en diciembre de 2022, el Consejo adoptó las normas en mayo de 2023.

En diciembre de 2024, el Consejo adoptó el aplazamiento de un año de la aplicación de la legislación de la UE en materia de deforestación.

A raíz de las preocupaciones expresadas por los Estados miembros y las partes interesadas sobre la preparación de empresas y administraciones y sobre cuestiones técnicas relacionadas con el nuevo sistema de información, en octubre de 2025 la Comisión Europea presentó una propuesta de revisión específica del Reglamento para resolver la situación.

En noviembre de 2025, el Consejo adoptó su mandato de negociación sobre la revisión.

El 4 de diciembre de 2025, la Presidencia del Consejo y el Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo provisional para modificar el Reglamento de la UE contra la deforestación a fin de simplificar su puesta en práctica y aplazar su aplicación, de modo que los operadores y las autoridades dispongan de más tiempo para prepararse.

El 18 de diciembre, el Consejo adoptó formalmente la revisión específica, que racionaliza los requisitos de diligencia debida y aplaza hasta el 30 de diciembre de 2026 la aplicación del Reglamento para todos los operadores, con una prórroga adicional de seis meses para los microoperadores y los pequeños operadores.

Esta revisión responde a las preocupaciones planteadas por los Estados miembros y las partes interesadas sobre la carga administrativa y la preparación del sistema informático, y preserva plenamente al mismo tiempo el objetivo del Reglamento de prevenir la deforestación y la degradación forestal vinculadas a productos introducidos en el mercado de la UE.

Estrategia de la UE en favor de los Bosques

En julio de 2021, la Comisión Europea publicó la Nueva Estrategia de la UE en favor de los Bosques para 2030, uno de los elementos emblemáticos del Pacto Verde Europeo. La Estrategia tiene por objeto contribuir a la reducción de las emisiones netas de gases de efecto invernadero de la UE en al menos un 55 % de aquí a 2030, en comparación con los niveles de 1990.

Con la Estrategia se pretende aumentar el tamaño y la calidad de los bosques europeos y mejorar su resiliencia frente a retos como el cambio climático, al tiempo que se presta apoyo a las comunidades cuyos medios de subsistencia dependen de la silvicultura.

En las Conclusiones del Consejo sobre la Nueva Estrategia en favor de los Bosques, adoptadas en noviembre de 2021, los ministros de Agricultura y Pesca de la UE destacaron:

  • el papel esencial de los bosques para la salud humana y animal, así como para el medio ambiente;
  • el papel de los bosques en la transición hacia una bioeconomía circular ecológica, climáticamente neutra y competitiva;
  • la necesidad de encontrar un equilibrio entre los aspectos medioambientales, sociales y económicos de la gestión forestal sostenible.

Estrategia de la UE sobre Biodiversidad y Reglamento relativo a la restauración de la naturaleza

La Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad de aquí a 2030, presentada por la Comisión en mayo de 2020 y refrendada por el Consejo en octubre de 2020, establece medidas destinadas a contribuir a preservar los bosques y su biodiversidad.

El Reglamento relativo a la restauración de la naturaleza, adoptado en junio de 2024 por el Consejo y actualmente en vigor, tiene por objeto aumentar la biodiversidad forestal.

Normas sobre el uso de la tierra y la silvicultura

Con el paquete de medidas «Objetivo 55» y la revisión del Reglamento de la UE sobre el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS), la UE ha fijado un nuevo objetivo para 2030 en materia de absorciones de carbono. Esto aumentará los sumideros naturales de carbono de la UE, que incluyen árboles y plantas.

Última revisión: 4 de diciembre de 2025