Acuerdos comerciales de la UE
Los acuerdos comerciales de la UE determinan las relaciones comerciales con los países no pertenecientes a la UE, con el objetivo de crear mejores oportunidades comerciales y de superar las barreras al comercio.
¿Qué son los acuerdos comerciales?
La UE gestiona sus relaciones comerciales con terceros países mediante acuerdos comerciales. Estos acuerdos tienen por objeto mejorar las oportunidades comerciales y superar las barreras conexas.
La política comercial de la UE se usa asimismo como vehículo para fomentar los principios y valores europeos, desde la democracia y los derechos humanos hasta la defensa del medio ambiente y los derechos sociales.
Clasificación de los acuerdos comerciales
Los acuerdos comerciales difieren según su contenido:
- acuerdos de asociación económica (AAE): apoyan el desarrollo de socios comerciales de países de África, del Caribe y del Pacífico;
- acuerdos de libre comercio (ALC): permiten una apertura recíproca de los mercados con países desarrollados y economías emergentes mediante la concesión de un acceso preferente a los mercados;
- acuerdos de asociación (AA): refuerzan acuerdos políticos más amplios.
La UE también celebra acuerdos comerciales no preferenciales integrados en acuerdos de mayor envergadura, como los acuerdos de colaboración y cooperación (ACC).
La negociación de los acuerdos comerciales se lleva a cabo con arreglo a las normas que establece el artículo 218 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
El papel de la UE en el comercio mundial (Infografía)
Negociaciones y acuerdos
La UE ha celebrado más de 40 acuerdos con alrededor de 80 socios y está en proceso de adoptar o ratificar acuerdos con otros 27 socios.
¿Cómo se negocian los acuerdos comerciales?
El 22 de mayo de 2018, el Consejo adoptó unas Conclusiones que abordan la manera en que se negocian y celebran los acuerdos comerciales.
En ellas se exponen los principios fundamentales que sustentarán la forma en que el Consejo enfocará las negociaciones comerciales en adelante.
Concretamente, el Consejo se centró en dos cuestiones en particular:
- la intención de la Comisión Europea de recomendar que los acuerdos se escindan en dos acuerdos independientes: uno sobre la protección de las inversiones y otro para las disposiciones en materia de comercio;
- el cometido del Consejo en las negociaciones comerciales.
Negociaciones comerciales de la UE (Infografía)
El cometido del Consejo
El Consejo desempeña un papel fundamental a la hora de dar forma a nuevos acuerdos comerciales.
En las fases iniciales, el Consejo autoriza a la Comisión Europea a negociar un nuevo acuerdo comercial en nombre de la UE. Esto se hace mediante lo que se denomina «mandato de negociación». Junto con esta autorización, el Consejo proporciona unas directrices de negociación, que incluyen los objetivos, el alcance y los posibles plazos de las negociaciones.
La Comisión negocia entonces con el país socio en nombre de la UE y en estrecha cooperación con el Consejo y el Parlamento Europeo.
Una vez alcanzado un acuerdo sobre el texto con los socios, la Comisión presenta al Consejo una propuesta formal para su adopción.
Tras los debates, el Consejo adopta una decisión relativa a la firma del acuerdo en nombre de la UE. A continuación envía el acuerdo firmado al Parlamento Europeo para su aprobación.
En las fases finales, una vez que el Parlamento Europeo ha dado su aprobación, el Consejo adopta la decisión de celebrar el acuerdo.
Principios comerciales
La UE se atiene a los principios de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los acuerdos comerciales suelen ser muy complejos, ya que se trata de textos jurídicos que abarcan una gran variedad de actividades, desde la agricultura a la propiedad intelectual, aunque comparten ciertos principios fundamentales.
Lucha contra la discriminación
Este principio de la OMC contempla dos aspectos:
- nación más favorecida: los países no pueden normalmente establecer discriminaciones entre sus socios comerciales;
- trato nacional: las mercancías importadas y las producidas en el país deben recibir el mismo trato.
Previsibilidad
De acuerdo con la OMC, la promesa de no aumentar un obstáculo al comercio puede ser tan importante como reducir otro, dado que ofrece previsibilidad a las empresas. De esta forma se fomentan las inversiones, se crean puestos de trabajo y los consumidores pueden aprovechar plenamente los beneficios de la competencia: mayor variedad y precios más bajos.
Competencia leal
Aunque suele describirse como una institución de «libre comercio», la OMC permite en ocasiones la aplicación de aranceles y, en circunstancias restringidas, otras formas de protección. Más concretamente, promueve un sistema de normas dirigidas a velar por una competencia abierta y leal.
La UE y la Organización Mundial del Comercio
Última revisión: 5 de diciembre de 2024