Protección de los trabajadores: salud y seguridad en el trabajo
La legislación de la UE establece normas mínimas en materia de salud y seguridad en el trabajo y protege a los trabajadores frente a la exposición a sustancias peligrosas, como el amianto.
Normas mínimas en materia de salud y seguridad en el trabajo
Para proteger mejor a los trabajadores de la UE frente a los accidentes y enfermedades laborales, la UE ha adoptado legislación destinada a garantizar disposiciones mínimas de seguridad y de salud aplicables tanto a los empleadores públicos como privados en toda la UE.
A la hora de proteger a los trabajadores, la UE tiene en cuenta la seguridad técnica, pero también el fomento general del bienestar, en particular en la organización del trabajo, las condiciones laborales, las relaciones sociales y la influencia de factores relacionados con el entorno de trabajo.
En 1989, la UE adoptó una Directiva marco sobre la salud y la seguridad en el trabajo. Mediante esta Directiva, la UE estableció la obligación de que los empleadores implantaran medidas de prevención adecuadas para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo y de que facilitaran información y formación a los trabajadores para promover la salud y la seguridad en el trabajo.
Sustancias químicas peligrosas en el trabajo
El cáncer es la primera causa de muertes relacionadas con el trabajo en la UE, causando el 52 % de las muertes al año (datos: Organización Internacional del Trabajo, 2017).
Los trabajadores de los siguientes sectores tienen un mayor riesgo de padecer un cáncer profesional:
- construcción;
- industrias del automóvil, textil, de la madera y del mueble;
- fabricación química;
- producción alimentaria;
- atención sanitaria.
A lo largo de los años, la UE ha adoptado normas para proteger a los trabajadores respecto a aspectos o riesgos específicos del trabajo. Por ejemplo, la UE cuenta con normas sobre la limitación de sustancias nocivas en el lugar de trabajo para proteger a los trabajadores de los riesgos relacionados con la exposición a:
- sustancias carcinógenas y mutágenas (como las sustancias reprotóxicas, es decir, sustancias químicas que pueden interferir con el sistema reproductor humano);
- plomo;
- amianto.
La legislación de la UE sobre la protección de los trabajadores frente a las sustancias peligrosas se actualiza con regularidad, y se ajustan los límites de exposición conforme a los últimos hallazgos científicos y datos técnicos.
Desde que se adoptara por primera vez en 2004, la Directiva sobre agentes carcinógenos y mutágenos ha sido revisada varias veces y actualmente abarca veintiocho sustancias cancerígenas.
Nuevas normas para reforzar la protección de los trabajadores
El 1 de diciembre de 2025, los ministros de Empleo de la UE dieron un paso más para la prevención de las enfermedades relacionadas con el trabajo y la protección de los trabajadores frente a la exposición a sustancias nocivas que pueden provocar enfermedades graves, como cáncer y trastornos del desarrollo.
El Consejo acordó su posición con respecto a la sexta revisión de la Directiva sobre los Agentes Carcinógenos, Mutágenos y Reprotóxicos. El objeto de esta Directiva es actualizar las normas sobre la exposición a sustancias peligrosas en el lugar de trabajo en consonancia con los últimos avances científicos.
Se espera que en los próximos 40 años la revisión sirva para prevenir en torno a 1 700 casos de cáncer de pulmón y 19 000 casos de otras enfermedades.
El Consejo también mejoró las normas al añadir un límite de exposición profesional para el isopreno, siguiendo las recomendaciones de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas.
El 23 de junio, el Consejo alcanzó un acuerdo provisional con el Parlamento Europeo sobre las normas destinadas a la protección de las trabajadoras y los trabajadores de la UE frente a la exposición a sustancias peligrosas que pueden causar enfermedades como cáncer o asma.
El acuerdo provisional deberá ahora ser refrendado por el Consejo y el Parlamento. Posteriormente, será adoptado formalmente por las dos instituciones tras su formalización jurídico-lingüística.
Prevención del cáncer en la UE
La lucha contra el cáncer es una de las prioridades de la Unión Europea en el ámbito de la salud.
El cáncer no solo afecta directamente a la salud y al bienestar de las personas, sino que también afecta a los sistemas sanitarios y sociales, a los presupuestos públicos y a la productividad y el crecimiento económicos, que requieren una población activa sana.
A este respecto, el cribado del cáncer es fundamental para mantener la salud de la población y de la mano de obra. En 2003, el Consejo aprobó una Recomendación sobre el cribado del cáncer, que impulsaba a los países de la UE a implantar programas de cribado de la población con garantías de calidad. A raíz del informe de aplicación de la Recomendación y de los últimos datos científicos, los ministros de la UE están debatiendo una actualización de la Recomendación para garantizar que aún más personas puedan participar en el cribado del cáncer.
Amianto
El amianto es una peligrosa sustancia carcinógena. La Unión Europea prohibió su uso en 2005, pero sigue estando presente en muchos edificios e infraestructuras antiguos. Debido a su composición mineral, hubo un tiempo en el que se utilizaba habitualmente para reforzar los materiales de construcción y hacerlos resistentes al fuego.
El amianto provoca enfermedades graves, como el cáncer, con tasas de supervivencia muy bajas. Solo en 2019, se cobró más de 70 000 vidas en la UE. Reducir el contacto con el amianto es esencial para proteger la salud de los trabajadores y salvar vidas.
El nuevo acto legislativo de la UE aumenta la protección de los trabajadores reduciendo el valor límite de exposición al amianto durante el trabajo y modernizando la forma de medirlo.
Reducción de los límites de exposición al amianto
Las nuevas normas reducen diez veces el límite máximo de amianto al que puede estar expuesto un trabajador (la concentración máxima de amianto en el aire pasa de 0,1 fibras/cm³ a 0,01 fibras/cm³).
Una tecnología de detección más sensible
Tras un periodo de transición de un máximo de seis años, la detección de los niveles de amianto deberá hacerse con una tecnología más moderna y sensible que permita detectar las fibras, concretamente la microscopia electrónica.
Las nuevas normas también recogen nuevos requisitos de seguridad para proteger mejor a los trabajadores, como la obtención de permisos especiales para la retirada del amianto y la comprobación de la presencia de amianto en edificios más antiguos antes de iniciar los trabajos de demolición o mantenimiento.
Se espera que el nuevo límite de exposición al amianto disminuya significativamente el riesgo de que los trabajadores desarrollen enfermedades relacionadas con el amianto, incluido el cáncer. Esto cobra especial importancia si se tiene en cuenta el objetivo de la UE de impulsar la renovación energética en la UE, lo que podría dar lugar a la renovación de 35 millones de edificios de aquí a 2030.
- Amianto: el Consejo y el Parlamento alcanzan un acuerdo sobre las nuevas normas de protección de los trabajadores (comunicado de prensa, 27.6.2023)
- Protección contra el amianto en el trabajo: el Consejo vota a favor de reducir los límites de exposición (comunicado de prensa, 23.10.2023)
Retirada del amianto
Como parte del esfuerzo por reducir los riesgos de exposición al amianto, en octubre de 2022, el Consejo acordó también una posición común sobre la propuesta de revisión de las normas de la UE relativas a la eficiencia energética de los edificios. En dicha propuesta se fomentan las renovaciones en profundidad de edificios, que se definen como una excelente oportunidad para abordar también la eliminación del amianto.
Los efectos del amianto en la salud de los trabajadores (Infografía)
Plomo y diisocianatos
Se sabe que la exposición prolongada al plomo afecta a las funciones reproductivas y al desarrollo fetal, y que causa daños en el sistema nervioso, los riñones, el corazón y la sangre. Por eso la UE dispone de normas para limitar la exposición profesional al plomo desde 1982.
El 26 de febrero de 2024, el Consejo adoptó una Directiva que revisaba los valores límite de exposición profesional al plomo y a sus compuestos inorgánicos multiplicándolos por cinco.
La legislación también establece valores límite para los diiosocianatos, un grupo de sustancias nocivas a las que actualmente están expuestos 4,2 millones de trabajadores y que pueden causar asma y enfermedades cutáneas.
Plomo
Las nuevas normas reducen el límite de exposición profesional al plomo de 0,15mg/m3 a 0,03mg/m3. También reducen el valor límite biológico para el plomo de 70µg/100ml a 15µg/100ml.
Diisocianatos
Las nuevas normas también establecen el primer límite global de exposición profesional para los diisocianatos.
El límite se fija en 6 µg NCO/m³. Esto equivale a la concentración máxima en el aire que un trabajador respira durante una jornada laboral de 8 horas. El límite de exposición a corto plazo es de 12 µg NCO/m³, igual a la exposición media durante un periodo de 15 minutos.
Periodo transitorio
El Consejo y el Parlamento Europeo han convenido además en un periodo transitorio para el nuevo valor límite biológico para el plomo para que los Estados miembros dispongan de tiempo suficiente para actualizar eficazmente los procesos de producción y aplicar las medidas de prevención y protección necesarias. Los nuevos límites entrarán en vigor el 31 de diciembre de 2028.
Política sanitaria de la UE
Los Estados miembros de la UE son responsables de la organización y prestación de los servicios sanitarios y la atención médica. Por tanto, el papel de la UE en la política sanitaria complementa a las políticas nacionales.
La cooperación a escala de la UE tiene por objeto la promoción de la salud y la lucha contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles, como el cáncer. Además, permite hacer frente a desafíos sanitarios comunes como, por ejemplo, los derivados de la resistencia a los antimicrobianos o de factores medioambientales o relacionados con el estilo de vida.
La UE tiene competencia para adoptar legislación en el ámbito de la salud y la seguridad en el trabajo con arreglo al artículo 153 del TFUE, a fin de completar y apoyar la legislación nacional. Los ministros tratan estas cuestiones en el Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (Consejo EPSCO).
Última revisión: 25 de junio de 2026